La impresión de analistas en Washington y Pekín apunta a un equilibrio de China entre preservar la relación con Rusia pero evitar a la vez el choque político y comercial con Estados Unidos.
China, que necesita tiempos largos, vive con angustia tener que tomar decisiones súbitas. Además, según apuntan analistas con prudencia, China estaría recibiendo noticias del comienzo del proceso de un nuevo liderazgo en Moscú. Pero, además, a China le aterra que se pueda producir una protesta en Rusia y un movimiento popular como fue la revolución de 1917.
Evidentemente, los bancos chinos no pueden perder el acceso a los dólares estadounidenses. Y muchas industrias chinas no pueden permitirse verse privadas de la tecnología estadounidense. Esta cuestión estará muy presente en la videocumbre de Biden y Xi Jinping.
La ruptura total de Biden con un asesino
Por su parte, el presidente Joe Biden calificó este jueves a Vladimir Putin de “matón puro” y “dictador asesino”. En el almuerzo anual de Amigos de Irlanda en el Día de San Patricio en el Capitolio, Biden dijo que Putin es "un dictador asesino, un matón puro que está librando una guerra inmoral contra el pueblo de Ucrania".
Y el jueves anterior, en una reunión con Micheál Martin, el Taoiseach (primer ministro) de Irlanda, el presidente también atacó con dureza a Putin. "La brutalidad de Putin y lo que está haciendo y sus tropas están haciendo en Ucrania es simplemente inhumano".
El fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), Karim Khan, subrayó que los ataques contra la población civil en Ucrania son “un crimen” que su oficina podría investigar.
La reunión de este jueves de Biden con el primer ministro irlandés formó parte de una tradición que se había interrumpido durante la pandemia, y por la que el líder de Irlanda visita anualmente Washington el día de San Patricio, para celebrar la herencia irlandesa en Estados Unidos.
Sin embargo, ambos líderes no pudieron reunirse en persona porque Martin dio positivo por covid-19 el miércoles por la noche, cuando ya se encontraba en Washington, por lo que tuvo que dialogar con Biden por videoconferencia desde la casa oficial de invitados de la Casa Blanca, llamada Blair House.





