Hubo al final un clima mágico, de comunicación e intimidad en la Sala Brady. Barack Obama se fue como presidente querido y respetado, escribiendo un legado de dignidad y talla moral en el tramo final. Nunca ejerció de pato cojo. Su despedida estuvo marcada por la intensidad. El presidente escogió lentamente las palabras, cuidó los énfasis. Fueron sentencias. Sin referencia a Donald Trump pero con un ambiente de que algo puede romperse.
Si hay autoritarismo y ocultismo, y se pretende callar a la prensa, Barack Obama dejó claro que no se callará.
Se trató de una última conferencia de prensa excepcional. Nunca un presidente saliente había tenido que llegar al extremo de pronunciarse con severidad ante su sucesión. Barack Obama anunció que espera abrir un periodo ahora de ambiente familiar, buscando tiempo para escribir y reflexionar, y pensar. Que es algo que hace, que le gusta, y que quiere recuperar con toda intensidad. Necesita compulsivamente escribir y reflejar muchos estados de ánimos ahora que tiene las secuencias completas. Pero todo esto lo interrumpirá si es necesario.
Conoce mejor que nadie el ambiente de temor que hay en Estados Unidos ante la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. Por lo que avisó que intervendrá si se produce una nueva Administración beligerante para callar a la prensa, discriminando a las minorías en Estados Unidos y procediendo a expulsiones de inmigrantes. Más claro. Si hay un autoritarismo, lo denunciará.
Donald Trump podrá hacer muchas cosas, entre ellas desplazar a los periodistas de la sala de prensa del Ala Oeste. Si lo hace será una terrible equivocación, pero también una muestra de sus intenciones. "América os necesita y nuestra democracia os necesita", dijo Barack Obama en su defensa de la libertad de prensa. Lo subrayó de forma muy especial.
El presidente no se despidió con nota amarga o pesimista. Explicó a fondo sus últimas decisiones. Este jueves 19 es su último día en la Casa Blanca. Acaba con el orgullo del país a su figura, el reconcimiento de un gran presidente, y evidentemente errores y aciertos. De forma muy significativa, concluye con una popularidad en torno al 60%. Donald Trump llega el viernes 20 con el 40%, la más baja para un nuevo presidente en la reciente historia de Estados Unidos.
– Ver también, Barack Obama tuvo piedad de la exsoldado Chelsea Manning (Hechos de Hoy)




