Mientras Mariano Rajoy se alegraba por los últimos datos del paro y defendía su proyecto económico y político en Burgos, en Madrid José María Aznar hablaba largo y tendido en la clausura del Máster en Gobierno, Liderazgo y Gestión Pública del Instituto Atlántico.
Dicho escenario fue la excusa perfecta para advertir a su sucesor una semana antes de que arranque la campaña electoral, que la estrategia que ha elegido para ganar las elecciones no es la más adecuada. “Es necesario abandonar de inmediato cualquier tentación de polarizar”, resaltó.
“Hemos avanzado demasiado por el camino equivocado. Debemos dar la vuelta y debemos hacerlo ya”, resaltó. Una afirmación que ha llegado después de sentenciar que el ejercicio de la política pasa por “asegurar la convivencia y no asaltar el Paraíso, que es siempre el camino más directo hacia el infierno del conflicto violento”. “Asaltar el Paraíso”, es un concepto que recuerda a la famosa frase de Pablo Iglesias de “asaltar los cielos”.
Es por ello que para evitar ese posible camino hacia “el infierno del conflicto violento”, Aznar, tras recordar que España se ha superpuesto de situaciones delicadas en su historia, aseguró que "todos tenemos obligación de contribuir con los sacrificios personales que sean necesarios en cada momento”, en un claro mensaje a Rajoy, aunque no le mencionó en ningún momento.“Todos tenemos obligación de contribuir con los sacrificios personales que sean necesarios en cada momento”, recordó.
Aznar también explicó la importancia de “abandonar de inmediato cualquier tentación de polarizar, de amedrentar, de extremar, de excluir, de radicalizar, de dividir, de enfrentar a unos españoles contra otros” para así “evitar un descarrilamiento histórico que a día de hoy no es en absoluto imposible”.
Esta serie de mensajes se han producido sin nombrar ningún nombre propio. Sin embargo, tras advertir del futuro que le puede esperar a la política española, el presidente de FAES también habló de un concepto cuestionado en las últimas fechas y en las campañas electorales: la Transición.
“No es verdad que nuestra Transición se hiciera con desmemoria. Al contrario. Lo que pasa es que quien dice eso lo dice con ignorancia. Se hizo con voluntad de reconciliación precisamente porque existía una memoria muy clara de la historia, que entonces para muchos aún era biografía”, indicó.
“Tenemos problemas que tienen solución a condición de que no nos creemos uno más. El problema de la desmemoria y autodestrucción de aquello que nos ha hecho libres y seguros”, recalcó.
El expresidente del Gobierno hacía un repaso del panorama político arropado por su familia casi al completo. Le acompañó su esposa, la exalcaldesa Ana Botella; dos de sus tres hijos, Ana y Alonso; y dos de sus cinco nietos. También estuvo presente el exconsejero de Sanidad con Esperanza Aguirre, Javier Fernández-Lasquetty, que impartió clases en el mismo máster que Aznar.
– Ver en Hechos de Hoy: Rajoy, Sánchez, Iglesias y Rivera, el debate crítico de la campaña




