Atentados del 11 de septiembre de 2001, un dolor no cerrado. Barack Obama vivió este aniversario de forma intensa y recogida en todos los momentos.
Era una fecha muy señalada. Suponía la última celebración, como presidente, de homenaje a las víctimas de la matanza despiada que imaginó Osama Bin Laden.
El presidente guardó un minuto de silencio en la intimidad de la Casa Blanca. Fue un acto sin fotógrafos ni cámaras de televisión. Como todo Estados Unidos, quiso recordar y rezar por las víctimas justo a las 8:46, el momento en que se estrelló el primero de los aviones secuestrados, el vuelo 11 de American Airlines, contra la torre Norte de las Torres Gemelas de Nueva York.
Después se trasladó al Pentágono para depositar una corona de flores en homenaje a las víctimas del vuelo 77 de American Airlines. Se estrelló a las 9:37 de la mañana contra un ala del Departamento de Defensa.
Barack Obama pensó en este acto de forma muy especial. Sus palabras estuvieron dirigidas a su sucesor en la Casa Blanca, y al país entero.
"Sabemos que nuestra diversidad, el mosaico que compone nuestra herencia, no es una debilidad, sino que es y siempre será una de nuestras mayores fortalezas". Barack Obama lo subrayó con dolor y respeto por las víctimas y sus familias. Lo hizo con recogimiento en lugar donde hace tres lustros fallecieron 184 de las casi 3.000 víctimas del 11-S.
"Saben que nunca podrán derrotar a una nación tan fuerte como Estados Unidos. Intentan aterrorizarnos con la esperanza de poder provocar el suficiente miedo para que nos volvamos los unos contra los otros, que cambiemos lo que somos o cómo vivimos", dijo Barack Obama ante lo que definió como la ideología del odio.
Subrayó la importancia de "reafirmar nuestro carácter como nación, como gente procedente de todas las partes del mundo, de cada color, de cada religión y de ascendencia diferente".
Barack Obama, en una fecha tan significativa, quiso de forma muy expresa defender la unidad de Estados Unidos y el respeto a su diversidad. Fueron palabras muy significativas ante una campaña electoral llena de dureza y de mensajes xenófobos y racistas.
– Ver en Hechos de Hoy, Barack Obama indignado con el desprecio de Corea del Norte a la paz en Asia.




