Un total de un 20% de la población española continúa teniendo este soporte, sin embargo, sus días están contados. Y es que aunque el final de Windows XP era un adiós anunciado desde hacía tiempo, este mes de abril Microsoft dejará de dar soporte técnico oficialmente al sistema operativo.
Tras trece años de larga trayectoria, el sistema operativo Windows XP todavía está presente en aproximadamente cuatro millones de ordenadores en España. Y de ese total de equipos, alrededor del 20% del total de ordenadores en España, tres millones están en manos de consumidores, es decir, ciudadanos de a pie.
El resto, un millón de usuarios, lo utilizan como autónomos o empresarios, en su gran mayoría pymes. El 8 de abril es la fecha oficial en la que esta empresa dejará de enviar actualizaciones periódicas para mantener actualizados Office 2003 y Windows XP, una plataforma considerada como una de las referentes mundiales.
“No significa que ese día las pantallas se vayan a quedar negras o algo parecido; los equipos con XP seguirán funcionando, pero serán más vulnerables a riesgos de seguridad y posibles virus”, lo aseguró el responsable de Windows en Microsoft Ibérica, Fernando Calvo, tras agradecer “la fidelidad de los usuarios durante tantos años con un sistema como XP que ha demostrado ser superbueno, robusto y funcional”.
Asimismo, quiso recordar que dicha plataforma se lanzó en una época en el que los usuarios necesitaban unas necesitadas muy diferentes, con sólo un 10 % de personas que se conectaba a Internet, mientras que ahora lo hace el 80%. Asimismo, recuerda que en la actualidad se espera que los equipos den mayor funcionalidad así como rapidez y facilidad.
Ha admitido que las empresas de seguridad seguirán trabajando más allá del 8 de abril en soluciones para Windows XP pero ha advertido de que los antivirus no sirven para resolver supuestos ataques informáticos, al mismo tiempo que ha desaconsejado mantenerse en dicha plataforma.
En su opinión, la mejor alternativa es instalar Windows 8, al que ha definido como un sistema cuya velocidad supera un 30% la de Windows 7 y con unos niveles de seguridad cinco veces mayores. Y aunque muchos ordenadores no están preparados para este sistema, la decisión de actualizarlos llegará a ser un gran beneficio para los usuarios.




