Angelina Jolie se reunió este jueves con el papa Francisco tras la proyección en el Vaticano de su nueva película, Unbroken. El Papa no vio el film pero celebró un breve encuentro con Jolie, que es embajadora de Buena Voluntad del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), y dos de sus hijos, Shiloh y Zahara.
La reunión se realizó en la sala del Tronetto, al lado de la biblioteca papal. Como es tradición, el Sumo Pontífice le regaló un rosario. La actriz, de 39 años, dirigió la película sobre el atleta olímpico estadounidense y héroe de la Segunda Guerra Mundial Louis Zamperini, cuyo avión fue derribado sobre el Pacífico.
La cinta, la segunda que dirige Jolie, cuenta la historia de cómo sobrevivió en una balsa durante casi dos meses y su posterior experiencia como prisionero de guerra.
Angelina Jolie comentó que admira al Papa y sus mensajes sobre la tolerancia y apertura, aunque ella no se considera una persona religiosa. Aseguró que para ella es "un honor" haber sido invitada al Vaticano para presentar su película, "un gran tributo a la historia narrada en Unbroken". El hijo de Zamperini, Luke, acompañó a Jolie y sus hijos en Roma.




