Una vez pasadas las fiestas, Antena 3 estrenará su nueva serie, Algo que celebrar, que gira en torno a los acontecimientos de una familia, los Navarro. La nueva ficción arranca con un planteamiento muy original: observar la evolución y revolución de una familia -cuatro generaciones-como la de cualquiera de nosotros a través de los grandes acontecimientos que les unen en fechas concretas. Bodas, bautizos y comuniones, sí, pero también cumpleaños, navidades, funerales y todas aquellas ocasiones que están marcadas en el calendario familiar.
Luis Varela y Elena Irrureta encarnan a los padres, Manuel y Concha. Ricardo Castella, Cristina Peña, Norma Ruiz y Alejo Sauras son los hijos, Santi, Eva, Laura y Lolo. La bisabuela María es interpretada por Julieta Serrano, por citar sólo una pequeña parte del elenco al que últimamente se ha sumado Jorge Sanz en su regreso a televisión.
Cualquier parecido con la realidad, más que una coincidencia, será inevitable. El amor incondicional entre abuelos y nietos, la complicidad entre primos, el escote de la cuñada, las rivalidades absurdas y los reproches callados durante años se ponen encima del mantel de las grandes ocasiones en un menú en el que las risas, las lágrimas y alguna que otra bronca constituyen el plato principal.
La ficción, que graba cada episodio en uno o varios escenarios únicos, tiene un núcleo de protagonistas troncal al que acompañan, en cada entrega, actores capitulares que entran y salen de las tramas con la misma facilidad con la que las familias añaden y despiden miembros ocasionales.
Con cuatro generaciones y creciendo, los Navarro comparten sangre, negocio, secretos y, cómo no, un grupo de whatsapp en el que, a su pesar, al que todos los miembros están constantemente conectados.
Pilar (Ana Rayo) es la mujer de Lolo y la persona más desconfiada y susceptible que existe. Por su parte, Enrique (al que da vida Carlos Chamarro) simboliza la perfección de la que toda familia debería huir: cariñoso con su mujer Laura, pelota con sus suegros y enrollado con sus sobrinos, es el comensal más cargante con el que te puedes encontrar al otro lado del mantel. Gorka (Raúl Fernández de Pablo), por su parte, es concuñado por partida doble: el eterno ex novio de Eva, ha vuelto a la familia al convertirse en el prometido de la prima Mariví (Alicia Rubio) una mujer de bandera. Rose (Kimberly Tell) parece de otro planeta… y solo es de otro país. Recién llegada de Glasgow, la dulce, simpática y guapísima pareja del inestable Santi es la mujer ideal, lo que la pone en el centro de la diana de las críticas de, entre otras, su cuñada Pilar.




