El cineasta iraní más reconocido internacionalmente, Abbas Kiarostami, que consiguió ser premiados en numerosos festivales de todo el mundo y ganador de la Palma de Oro de Cannes en 1997, falleció a los 76 años en París. Allí fue trasladado para recibir tratamiento por un cáncer gastrointestinal que le fue detectado el pasado mes de marzo.
Nacido en Teherán en 1940, Kiarostami estudió Bellas Artes y trabajó como diseñador gráfico y como publicista antes de convertirse en el responsable del departamento de cine del Centro para el Desarrollo Intelectual de Niños y Jóvenes (Kanun). Allí se encargó de realizar películas con tonos didácticos sobre los problemas de la infancia y la juventud.
Kiarostami ganó varios premios internacionales como la Palma de Oro de Cannes en 1997 por su película El sabor de las cerezas, así como el gran premio del jurado del Festival de Venecia en 1999 por su película El viento nos llevará.
Autor de joyas del cine como A través de los olivos, ¿Dónde está la casa de mi amigo?, Close-up o Y la vida continúa.., el iraní Abbas Kiarostami fue, por encima de todo, un defensor del arte, de la libertad de expresión y de su pueblo.
Para poder seguir trabajando, algo que las autoridades de Irán impedían e impiden a él y a la mayoría de los cineastas y artistas, Kiarostami tomó una decisión fundamental en su carrera: residía en su país pero trabajaba en París, donde gozaba de la libertad que se le negaba en su tierra.
A Kiarostami se le reconoció internacionalmente (además de los premios de Cannes o Valladolid también ganó el Gran Premio Especial del Jurado de la Mostra de Venecia por El viento nos llevará (1999)), un éxito que no se reflejó en una mejor de su situación y la del resto de los cineastas en Irán. Incluso llegaron a prohibir la exhibición de películas suyas como Copia certificada con la excusa de la vestimenta de la protagonista, la francesa Juliette Binoche, no era adecuada para la moral islámica que rige en la República Islámica.
Fue una de las figuras más prestigiosas del cine iraní creando un estilo propio con gran atención al empleo de los detalles. "El cine es básicamente una industria que de vez en cuando produce una obra de arte", sentenció.




