J.J. Abrams, considerado el chico de oro de Hollywood y el encargado de revitalizar Star Trek para el cine, dijo en una entrevista que Star Trek: Más allá, tercera parte de la saga, "no es un refrito y va más allá de lo visto antes".
Abrams, que en esta ocasión se vio obligado a ceder el asiento de director a Justin Lin por sus quehaceres al frente de Star Wars: El despertar de la fuerza, destacó de esta continuación su capacidad para imbuir a la historia "el espíritu de la serie de televisión original dentro de un lenguaje cinematográfico moderno".
"Me pareció bien hacerme a un lado porque sabía que Justin estaba enamorado de la franquicia", indicó el cineasta, que ejerce como productor de Star Trek: Más allá, de estreno el próximo viernes en EEUU, menos de dos meses antes de que se celebre el 50 aniversario del nacimiento de la franquicia.
"Si hubiera sentido que la película no iba a estar en las manos adecuadas, habría sido muy complicado. Gene Roddenberry es el padre de Star Trek y yo soy su guardián temporal, pero siento pasión por ese universo. Confío plenamente en el equipo del filme. Me hubiera encantado dirigirla", reconoció Abrams, "pero estoy feliz de ver el gran trabajo que han hecho".
Abrams, preguntado por el ataque de nostalgia que sufre Hollywood con el lanzamiento de constantes películas que versionan o extienden historias estrenadas décadas atrás, defendió la originalidad de las nuevas propuestas de Star Trek y Star Wars.
"El tema de la nostalgia puede ser cierto en algunos casos, pero no en todos. Quedarse únicamente con las similitudes es una elección propia. En el caso de Star Trek: Más allá, puedo decir que no es un refrito y que va más allá de lo visto antes. Ocurren cosas que nunca se han visto en la saga", afirmó.




