Tragedia en una mina de carbón en Soma, a 250 kilómetros de Estambul y 100 de Esmirna, donde el martes se produjo una explosión y posterior incendio en un pozo a 200 metros de profundidad, pero a una distancia de dos kilómetros desde la boca de la mina, mientras que los mineros atrapados se hallan a entre uno y dos kilómetros del lugar de la detonación, lo que dificulta más aún su rescate.
El ministro turco de Energía y Recursos Naturales, Taner Yildiz, dijo este miércoles que la esperanza de hallar supervivientes es casi nula. "Debo decir que nuestras esperanzas sobre los esfuerzos de rescate dentro de la mina se desvanecen", dijo Yildiz a la prensa en Soma, donde el martes se produjo la tragedia. Oficialmente el número de fallecidos asciende a 232. Se trata de la peor tragedia minera de Turquía en décadas.
En el pozo de carbón de la mina de Soma continúa el incendio. El fuego y el monóxido de carbono dificultan el rescate, hasta el punto de que entre los heridos y muertos hay miembros de los equipos de rescate.
En total, 787 trabajadores se encontraban en la mina en el momento de la explosión, que fue aparentemente causada por el fallo eléctrico en un transformador. 363 mineros fueron salvados, agregó el ministro.
El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, visita este miércoles el lugar donde se produjo la tragedia.




