Tras su anticipada eliminación del Mundial de Brasil, poco después de finalizar el encuentro contra Australia que al menos dio un toque de dignidad con la victoria del 3-0 y goles de Villa, Torres y Mata, La Roja ya tenía las maletas preparadas para regresar a España.
Nada que ver con el vuelo de regreso desde Sudáfrica hace cuatro años. Este fue un viaje tranquilo, sin celebraciones, con pena y cansancio que tenía pautado aterrizar al mediodía en la capital de España.
Lo que no se esperaban ni Vicente del Bosque ni los jugadores, ni los familiares y periodistas que les acompañaban es el sobresalto que iban a vivir cuando ya sobrevolaban la Comunidad de Madrid.
La selección española de fútbol aterrizó en Madrid con susto incluido. Un rayo impactó en el Airbus A320 de la compañía Iberia durante el aterrizaje en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas, un remate para un Mundial, el de Brasil, para olvidar.
Los que se libraron del susto del rayo fueron Diego Costa, Cesc Fábregas y Gerard Piqué. Los tres jugadores de La Roja comienzan sus vacaciones en Brasil o volarán desde allí a algún paraíso playero para relajarse y pensar en el futuro.




