Un terremoto de magnitud 5,6 en la escala de Richter sacudió este domingo la zona occidental de Nicaragua, llegando a notarse en la capital, Managua. Así lo confirmaron medios del país, que unos minutos después de tener lugar el temblor, el Gobierno pidió a los residentes de la capital que durmieran en lugares abiertos y eviten situarse cerca de tendidos eléctricos.
Asimismo, la primera dama y presidenta del Consejo de Comunicación y Ciudadanía del Poder Ciudadano, Rosario Murillo, alertó de que el terremoto activó las fallas que provocaron el terremoto de 1972, aquel que arrasó Managua.
“Este temblor, según los expertos del Ineter (Instituto Nicaragúense de Estudios Territoriales), y según también los expertos que se convocaron y se reunieron al llamado nuestro el día de ayer, es un temblor que puede querernos decir que se han activado las fallas que van debajo de la ciudad de Managua, particularmente la que se conoce como la falla del Estadio”, explicó.
“No estamos llamando al pánico, no queremos que nadie pierda la calma, lo que necesitamos es que tomemos conciencia de que estamos viviendo una situación especial que tiene que convocarnos a cuidados especiales”, prosiguió. Por su parte, el director de sismología del Ineter, Wilfried Strauch confirmó que “puede ocurrir una réplica muy fuerte”.
Tras ello, el presidente, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, decretó la alerta roja en todo el país. "Pasamos a alerta roja porque nos ha sacudido un terremoto, con una intensidad mucho menor que la del terremoto de la Centroamérica de 1968, pero igual a la de 1972, la diferencia es que las fallas que se activaron no son las de Managua, ni su epicentro fue en Managua", explicó.
Nicaragua se encuentra en alerta roja desde el jueves pasado tras un terremoto de magnitud 6,2 que afectó varias ciudades del Pacífico del país y que dejó un muerto, 33 heridos graves y 2.354 viviendas dañadas.
A las 05.07 GMT un seísmo de 5,7 grados de magnitud ha sacudido Nicaragua, cerca del lago Xolotlán. El terremoto tuvo su epicentro a un kilómetro del volcán Apoyeque, a orillas del Lago Xolotlán de Managua, a una profundidad de 5,4 km. El seísmo sacudió las paredes y el suelo de toda la capital nicaragüense, aunque no ha causado víctimas mortales.




