Acabaron todos los debates y las especulaciones. Pedro Sánchez, o gobierna bajo la opción Frankenstein que le permitió echar a Mariano Rajoy de La Moncloa, o disuelve la legislatura.
Si Pedro Sánchez quiere seguir al frente del Consejo de Ministros y aprobar los Presupuestos Generales de 2019, la única opción es cumplir el ultimátum lanzado por Quim Torra (teledirigido desde Waterloo por Carles Puigdemont, el presidente fugado).
Vuelco político. El presidente de la Generalitat puso públicamente un único objetivo al diálogo con La Moncloa. Quiere además transparencia y claridad rechazando acuerdos debajo de la mesa, conversaciones secretas o misiones de ministros.
Martes 2 de noviembre con dos importantes novedades.
La primera, el apoyo de Pablo Iglesias y Ada Colau a los secesionistas. El Parlamento de Cataluña votó en contra de suspender a los seis diputados procesados por el juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena. A los votos de los tres partidos independentistas (Junts per Catalunya, ERC y la CUP) se sumaron los de Catalunya en Comú (CeC), la coalición de Ada Colau en la que esta representada Podemos.
La segunda, el ultimátum del presidente de la Generalitat, Quim Torra, al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Desveló en la primera jornada del debate de política general en el Parlamento de Cataluña que exige a La Moncloa, antes del 1 de nviembre, una propuesta para el ejercicio del “derecho de autodeterminación”. Es decir, la convocatoria de un referéndum sobre la independencia de Cataluña.
Quim Torra confirmó el envío de una carta a La Moncloa. Aseguró que si no se cumple esta petición en el mes de octubre, los dos partidos independentistas (PDeCAT, 8 escaños; y ERC, 9 escaños) retirarán sus apoyos al Gobierno. Quim Torra fue muy tajante. "El independentismo no podrá garantizar la estabilidad” al Gobierno en el Congreso de los Diputados.
– Lola Paredes, analista política. Pertenece a la Comunidad de blogueros de Hechos de Hoy.






