Fernando Maura y Enrique Calvet, los dos eurodiputados de UPyD a los que la formación política ya les había abierto un expediente y había suspendido cautelarmente de militancia, fueron expulsados “por su constante y público desprestigio del partido (…) y abierta rebeldía”.
Así la formación de Rosa Díez pierde así a la mitad de los cuatro miembros de su delegación en Bruselas y confirma la crisis que incluye la dimisión de Toni Cantó (diputado y candidato a la Generalitat valenciana) y el pase a Ciudadanos de dos de sus cargos electos (Ignacio Prendes, diputado por Asturias; y Alberto Reyero, por Madrid), además de cientos de militantes.
“Seguiré defendiendo el programa electoral por el que fui elegido”, recalcó el eurodiputado, que aún no recibió alguna notificación de su expulsión. Calvet, por su parte, ya había anunciado su voluntad de trabajar fuera del grupo europeo de UPyD por sus desencuentros con Maite Pagaza, la jefa de la delegación.
Ninguno de los expulsados vio bien que se filtraran sus gastos en comidas que llegaban hasta los 1.000 euros o que su suspensión cautelar se le filtrara a la prensa la noche de un Viernes Santo, sin que ellos tuvieran constancia de ello. “Se acuerda su expulsión (…) por actos de propaganda a favor de las tesis de otro partido político”, reza la explicación de UPyD, que no menciona en ningún momento a Ciudadanos.
También ha influido la negativa de Calvet y Maura a participar en la decisión del grupo parlamentario en la Eurocámara de rendir cuentas sobre los gastos realizados con cargo a la partida de gastos generales que reciben del Parlamento Europeo y su "abierta rebeldía" a acatar las normas de la delegación de UPyD en el Parlamento.
Hay que recordar que UPyD no logró ningún diputado en las elecciones andaluzas del 22-M, acude a las municipales y autonómicas del 24 de mayo en lo que podría ser la última batalla por su supervivencia.




