La película de Annabelle está siendo retirada de la cartelera de los cines de distintas ciudades francesas. El motivo principal serían los altercados que, sin ninguna explicación lógica, están provocando algunos grupos de adolescentes que se meten en las salas para visualizar la cinta de terror.
Al parecer, según informa Metronews, las salas se niegan a seguir mostrando la película tras ver como sus sesiones se llenaban de adolescentes revolucionados lanzando palomitas por todos sitios, destrozando butacas y provocando peleas.
"Algunos no tenían nociones básicas de cómo comportarse", explicaba el dueño del cine Les 3 Palmes. Según este propietario durante la proyección de Annabelle, "lanzaban palomitas y hablaban a gritos, llegando incluso a pasearse por la sala", explicó. "Estos jóvenes, van al cine para reírse. Es un pretexto para pasar el rato y soltar un poco de rabia", fueron las palabras que pronunció el crítico francés Alain Grasset.
Esta no es la primera vez que ocurre algo así en Francia. Hace unos meses también se registraron cancelaciones de Sinister y Paranoarmal Activity también debido al mal comportamiento de los jóvenes franceses en la sala, un problema que parece estar relacionado con las cintas de terror.
Asimismo, hay que recordar que la cinta es rentable como poco. Con menos de 5 millones de euros de presupuesto, la cinta lleva recaudados unos 130 en todo el mundo en poco más de dos semanas. Un éxito sin paliativos que justifica que el estudio apostara por seguir exprimiendo un filón que ya había dado magníficos datos años antes con Expediente Warren.
“Es un género en el que trabajan grandes directores. Y al espectador le permite evadirse, experimentar una reacción física, olvidar todo lo que ocurre en su vida diaria. Por eso se disfruta tanto”, explicaba hace unas semanas la protagonista del filme, Annabelle Wallis.
Hay que recordar que la historia del Expediente Warren se basa en hechos reales. Hechos terroríficos que vivió una chica de 18 años a la que su madre regaló una muñeca que resultó, de acuerdo con una medium, estar poseída por el espíritu de una niña de 7 años. Ahí es donde entra en escena el matrimonio Warren, expertos en fenómenos paranormales.




