Un año después de la muerte de Hugo Chávez, Venezuela vive su mayor incendio, siendo lo peor que todas las acciones estén teledirigidas desde La Habana por Raúl Castro y su núcleo de generales fieles. Los servicios secretos cubanos -la inteligencia y la contrainteligencia- dominan por el momento la situación en Caracas convirtiendo a Nicolás Maduro en un repicante de su propaganda y su desprecio a los críticos y dididentes.
El discurso de Maduro
Nicolás Maduro, junto al portazo a la OEA (Organización de los Estados Americanos), rompió "relaciones políticas y diplomáticas" con Panamá y decidió "congelar todas las relaciones comerciales y económicas desde este momento en defensa de la soberanía y de la paz de nuestro país".
En su discurso en el Cuartel de la Montaña, frente al monumento donde reposan los restos de Hugo Chávez, acusó al presidente de Panamá, Ricardo Mantinelli, a quien calificó de "lacayo rastrero" e indigno de su pueblo, de obrar contra Venezuela "creando condiciones para que la OEA y otros organismos den un paso de intervención sobre nuestro país". Aseguró que pese a las alertas de su ministro de Exteriores, Elías Jaua, a su homólogo panameño, Francisco Álvarez de Soto, éste seguía "conspirando abiertamente" en Washington (EE UU.) y en la Organización de Estados Americanos.
"Nadie va a conspirar impunemente para pedir una intervención contra nuestra patria. ¡Ya basta! Llamo al pueblo a unirnos en defensa de la soberanía", agregó Maduro, en presencia de los presidentes de Cuba, Raúl Castro; Nicaragua, Daniel Ortega; Bolivia, Evo Morales y Surinam, Desiré Bouterse, quien además encabeza la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas).
Sus críticas fueron también para la OEA y su secretario general. "Quédese quieto señor Insulza. No se meta con quien no lo ha llamado. Venezuela no ha solicitado un debate sobre su situación ni la intervención de la OEA, estaríamos locos. La OEA es un organismo moribundo con 60 años de una mala historia de intervención y de dictadura", arengó Maduro.
Como informó Hechos de Hoy, Panamá solicitó la semana pasada que se convocara a una sesión extraordinaria de la OEA para analizar la situación venezolana.
En su discurso, Maduro hizo además un reconocimiento especial a la Guardia Nacional Bolivariana GNB) y amenazó e insultó a los jóvenes de blanco, los estudiantes que protagonizan la primavera latina. "Candelita que se prenda, candelita que se apaga", dijo en su llamamiento a "las unidades de batalla Bolívar-Chávez, a los consejos comunales, a los movimientos sociales, a las comunas, a los movimientos juveniles, obreros, campesinos, de mujeres". La propaganda oficial califica ahora a los estudiantes, los jóvenes de blanco, de “escuálidos”, “majunches”, “guarimberos”, y “golpistas”. Maduro informó que fueron capturados "jefes de guarimbas" que intentaban sabotear puentes, túneles y autopistas.
La respuesta de Panamá
Por su parte Panamá replicó a Maduro señalando que "el lenguaje soez es impropio del presidente de un hermano país". El gobierno de Ricardo Martinelli expresó su asombro por la decisión que tomó Nicolás Maduro de romper relaciones diplomáticas y rechazó que "la iniciativa panameña constituya una injerencia en los asuntos venezolanos"
La Cancillería de Panamá emitió un comunicado en el que explica que si convocó una reunión en la Organización de Estados Americanos para discutir la situación en Venezuela, donde violentas protestas han causado la muerte de al menos 19 personas, fue para "fortalecer la democracia y los derechos humanos". "Rechazamos como inaceptables las ofensas proferidas por el presidente Nicolás Maduro, en contra de nuestro país y su más alta autoridad. El lenguaje soez utilizado es impropio del presidente de un hermano país", señaló el comunicado oficial. En su cuenta de Twitter, el presidente de Panamá , Ricardo Martinelli, compartió este comunicado.
El texto íntegro de la Cancillería (Ministerio de Exteriores de Panamá) es el siguiente:
"El Gobierno de la República de Panamá expresa su asombro por la decisión asumida por el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela en el sentido de romper relaciones diplomáticas con nuestro país.
Panamá solo anhela que esa hermana nación encuentre la paz y fortalezca su democracia.
Rechazamos que la iniciativa panameña constituya una injerencia en los asuntos venezolanos. Igual iniciativa fue tomada por el Gobierno de Venezuela en 1989; precisamente cuando Panamá vivía situación similar.
Tomamos una acción por la paz al promover una reunión ante la Organización de los Estados Americanos, con el único fin que coadyuvar a acercar a los diferentes actores en ese país hermano, para fortalecer la democracia y los derechos humanos; no entendemos los temores del Gobierno venezolano.
La respuesta del Gobierno venezolano a esta iniciativa de paz, ha sido pretender que la solución de sus problemas internos pasa por entrar en un conflicto internacional, lo que a todas luces es un error.
Rechazamos como inaceptables las ofensas proferidas por el presidente Nicolás Maduro en contra de nuestro país y su más alta autoridad. El lenguaje soez utilizado es impropio del Presidente de un hermano país.
La medida anunciada por el Gobierno del presidente Nicolás Maduro y el lenguaje utilizado para ello, no deben constituirse una cortina de humo que pretende negar su propia realidad.
Pese a la medida adoptada por el Gobierno de Venezuela, Panamá reitera su llamado a todos los sectores de la sociedad venezolana, para que inicien prontamente un diálogo que permita alcanzar una solución entre venezolanos y hace votos para que la paz y tranquilidad sean alcanzadas.
Por encima de cualquier circunstancia, consideramos que lo fundamental es mantener el diálogo la fraternidad y hermandad de nuestros pueblos, mismo objetivo que una vez fue el sueño de Bolívar; ideales que el Gobierno Venezolano dice compartir".
Por su parte, Arturo Ulises Vallarino, embajador de Panamá en la OEA, analizó en la CNN la nueva situación de ruptura de relaciones diplomáticas.




