Casada, madre, vicepresidenta del Gobierno y, durante varios días, compañera de viaje de Jesús Calleja. Juntos, Soraya Sáenz de Santamaría y el presentador de Planeta Calleja recorrieron una de las etapas más duras del Camino de Santiago, condujeron un todoterreno y se subieron a un globo aerostático que antes de aterrizar rozó la copa de un árbol.
Soraya Sáenz de Santamaría descubrió su lado más personal en la entrega de este domingo del programa de Cuatro detalles de su vida personal hasta ahora poco conocidos y demostró su fuerza de voluntad y su "puesta a punto".
¿Futura presidenta?: “No me gustaría ser presidenta del Gobierno. Yo estoy para ayudar a Rajoy. Hay que vivir el presente” Posibles pactos: “En España nunca ha dejado de gobernar quien ha sacado la mayoría de los votos. Espero que eso siga siendo así”.
Posible pacto con Ciudadanos: “Ciudadanos es una incógnita absoluta”.
Decisiones del Gobierno en la crisis económica: “Piensas que la cosa está de una determinada manera y cuando llegas está muchísimo peor de lo que imaginabas. Entonces tienes que tomar una decisión. Al final gobernar es decidir. En la crisis había que elegir entre subir los impuestos o eliminar servicios públicos. (…) Resolver crisis al final es una tarea logística que a mí me gusta, es una tarea de coordinación (…). El momento más duro fue cuando todo el mundo nos abocaba al rescate. El rescate era pegar un tajo a los pensionista…”.
Desconfianza en la clase política: “Cuando fui en listas al Congreso, mi padre se llevó un rebote importante. Me dijo: ‘En el momento en que entres en política, aunque tú creas que tienes un buen CV, no sirve de nada’, y es verdad. Al final la política es como saber llevar un globo: eres bueno o no eres bueno. Pero tienes que conseguir que gente buena dé el paso”.
Corrupción: “Hay que respetar la justicia y los procedimientos. Me da igual que sean del PP, PSOE, Ciudadanos, Podemos… Esto es de personas. Tengo una teoría: los corruptos no tienen ni ideología ni vergüenza”. (…) A partir de ahora el control económico de los partidos y la gestión financiera va a ser mucho más profesional. Los partidos no son empresas: su beneficio no es el económico, su compromiso es defender ideas (…). La corrupción ha sido un problema para los dos grandes partidos que gobiernan”.
Sobre Pedro Sánchez: “Es duro pero no siempre es eficaz. A veces la ironía es lo más demoledor en una tribuna parlamentaria. Le falta eso, pero se va cogiendo”.
Sobre sus inicios en política: “Cuando empecé en el Congreso notaba ese subidón de adrenalina, sobre todo en los debates con Fernández de la Vega, que eran muy divertidos y tenían mucho morbo (…) Ha sido la rival que más me ha gustado porque no necesitábamos citar nada personal para tener un debate”.
Machismo y su baja maternal: “Llevo fatal el machismo. Cuando di a luz estuve una semana de baja. Mujeres declaradamente feministas me pusieron verde. ¿Desde cuándo los derechos de las mujeres son para nosotros una obligación y por qué a ningún hombre se le cuestiona si no se coge su parte de la baja? Mi marido se cogió su parte de la baja. Todas las diputadas de cualquier grupo parlamentario dijeron que hasta ahí podíamos llegar. Es un derecho nuestro y decidimos si nos lo cogemos o no. ¿Por qué los derechos de las mujeres se acaban convirtiendo en deberes?”.
Aborto: “Hay mucho debate social. Los consensos no son fáciles. Para mí el aborto es un fracaso. Hay muchas maneras previas para no tener que llegar a la situación del aborto”.
Posible rivalidad Cospedal-Sáenz de Santamaría: “¿Por qué siempre veis rivalidades entre las mujeres? No somos rivales Da muchísimo morbo y a veces muchos hombres utilizan eso de la rivalidad. Os encanta. Las mujeres somos más prácticas”.
Sobre el escrache que sufrió: “Si se manifiestan en el Ministerio no pasa nada, pero en mi casa estaba mi madre que ya tiene una cierta edad y mi hijo. Lo llevé lo mejor que pude”.
Sobre los servicios de inteligencia: “Tenemos más de 3.000 agentes. Buscan información, resuelven secuestros, ayudan a nuestra gente que está fuera… Contar más de lo que debes puede perjudicar a alguien”.
Vida personal: “Todas las mañanas, salvo que esté de viaje, despierto a mi hijo, le damos el desayuno, le visto… (…). Casi di a luz en mi casa porque no pensé que eran las contracciones”. Una hora y media después de llegar al hospital ya había nacido Iván.
Sobre el artículo de Financial Times alabando su labor: “La vanidad hay que tenerla a raya. Hay que tener la cabeza fría porque este mundo es como una montaña rusa, tan pronto estás arriba como estás abajo. Hay determinadas cosas que gestionas pero que no puedes controlar y al final salen mal”.
Arrepentimientos: “Me arrepiento todos los días de muchas cosas. Personalmente quizás de haber confiado en determinadas personas. Hay momentos que uno aguanta muchas cosas”.




