Jornada con sonado fichaje por parte de los Brooklyn Nets que se hicieron con Jason Collins, el primer jugador de baloncesto que se declaró homosexual en abril de 2013 y logra entrar en un equipo de la NBA como oficialmente gay con un contrato de diez días. Collins jugó para los Nets en sus primeras seis temporadas en la NBA, ayudando a que su equipo llegara a la final de la NBA 2002-2003.
Collins se estrenó frente a Los Angeles Lakers que cayeron al último puesto de la Conferencia Oeste tras perder en casa (102-108) pese a una buena actuación de Pau Gasol (22 puntos, 11 rebotes). Los Nets se aprovecharon del pésimo momento por el que pasan los Lakers, y lograron su primera victoria en siete años frente a los de Los Angeles tomando el Staples Center liderados por Deron Williams (30 puntos) y Paul Pierce (25).
Los de Brooklyn dominaron todo el encuentro pese al amago de reacción de los Lakers, que llegaron a situarse a cuatro puntos (85-89) a falta de 7:35. Pero los Nets no tardaron en arrollar a un adversario que sólo contó con el empeño de Gasol, máximo anotador y reboteador de su equipo. Tras el partido, un Gasol decepcionado con el juego de los suyos tuvo buenas palabras hacia los Nets y Jason Collins, a quién definió como un icono del baloncesto americano.
Mala suerte tuvo también Ricky Rubio en la noche española entre Timberwolves y los Blazers de Víctor Claver (108-97). En el Moda Center, Claver y Rubio disputaron un duelo resuelto a favor del primero, que sigue aprovechando la ausencia del lesionado LaMarcus Aldridge para jugar tras su larguísimo pase por el banquillo. Claver disputó 24 minutos en los que logró 5 puntos (2/3 en tiros) y 5 rebotes, mientras que Rubio repartió 11 asistencias y sumó 5 puntos. En los Wolves, otra encomiable actuación de Kevin Love (32 puntos, 10 rebotes) no evitó que los puestos play-off vuelvan a alejarse.




