Royal Dutch Shell (Shell) realizó con la compra de BG (BG Group, British Gas) la mayor operación del sector de petróleo y gas en al menos una década.
La compra es la respuesta al desplome en los precios del crudo. Puede desencadenar una oleada de operaciones en la medida en que las compañías buscan recortar sus costes y mejorar su rentabilidad.
Shell pagará 383 peniques en metálico y entregará 0,4454 acciones de clase B propias por cada título de BG, lo que supone 1,367 libras por acción de BG. Representa una valoración de unos 47.000 millones de libras.
La compañía fusionada estará dirigida por el patrón de Shell, Ben van Beurden. Tendrá un valor que duplica al de BP y superará a Chevron entre las grandes petroleras mundiales. La tercera mayor petrolera mundial confía en que la adquisición de BG Group acelerará su estrategia de crecimiento a nivel global en los segmentos de gas natural licuado (LNG) y aguas profundas.
En este sentido, la absorción de BG elevará un 25% las reservas probadas de gas y petróleo de Shell y en un 20% su capacidad de producción, y mejorará la posición de la anglo holandesa en nuevos mercados competitivos de gas y petróleo, particularmente en proyectos de gas en Australia y aguas profundas en Brasil.
Shell espera que el proceso de adquisición pueda completarse a principios de 2016 y sus efectos sean acreditados en los resultados de 2017. La fusión podría generar sinergias anuales por importe de unos 2.500 millones de dólares (2.315 millones de euros) aparte de "otras oportunidades" que han sido identificadas por las compañías.
– Ver en Hechos de Hoy, IBEX 35 avanza en la senda de impulso a empleo y crecimiento del PIB.




