El técnico italiano Sergio Scariolo ha sido designado de nuevo como seleccionador masculino de baloncesto, puesto vacante desde la marcha de Juan Antonio Orenga tras la decepción de la pasada Copa del Mundo.
De este modo, la FEB vuelve a confiar en Scariolo, que ya dirigió al combinado nacional de 2009 a 2012, logrando dos títulos continentales (2009 y 2011) y la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Londres de 2012. Su único borrón durante aquella etapa fue la eliminación ante Serbia en los cuartos de final del Mundial de Turquía 2010.
Su primera misión será clasificar al equipo para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016 en el próximo Eurobasket de este verano, que comenzará el 5 de septiembre y donde España se medirá en la primera fase con Serbia, Turquía, Alemania, Italia e Islandia.
Al finalizar su primera etapa en la selección, el técnico de Brescia continuó ocupando el banquillo del Armani Milano durante la temporada 2012/13. Tras abandonar el club italiano, volvió al Baskonia, donde completó un discreto curso 2013/14 al quedar eliminado en cuartos de final de la Copa y la Liga Endesa.
El pasado mes de agosto, el Laboral Kutxa prescindió de sus servicios para relevarle por Marco Crespi y, un mes después, Juan Antonio Orenga dimitía como seleccionador tras la decepcionante eliminación en cuartos en la Copa del Mundo de España. Después de casi ocho meses sin seleccionador nacional, José Luis Sáez ha confirmado su nueva apuesta por Scariolo.
En su presentación, este jueves, Scariolo dijo que: "Es un día muy feliz para mí, por poder volver a una familia con la que he trabajado muy a gusto". Acompañado por el presidente de la FEB, José Luis Sáez, el italiano comentó que: "El recuerdo de esos años está ahí, que nadie los puede borrar, pero en los que también hubo que superar momentos complicados", admitió.
"Pero ahora es un tiempo diferente y los retos son distintos, posiblemente más complicados, pero a la vez es ilusionante. El objetivo es estar en los Juegos y si no se consigue, no se nos caerán los anillos para hacerlo después", añadió de cara al próximo Eurobasket.
Scariolo demandó "mucha humildad" y recordó que "lo que cuenta en cualquier deporte es lo que hace el equipo, que es lo que hace que la satisfacción individual quede a un lado". "Esperemos que entre todos lo logremos porque lo que consigamos como equipo es lo único que va a contar", subrayó.
"En el juego mantendremos la tradición de jugar a un ritmo alto, con un juego interior que merece tener el protagonismo y con jugadores individualmente creativos para solucionar situaciones comprometidas", remarcó sobre el estilo.




