Efervescencia política en Colombia en todos los frentes políticos con incógnitas y escenarios abiertos tras los comicios legislativos y la convocatoria de unas presidenciales de enorme importancia.
La primera cuestión en primer plano es el futuro de Gustavo Petro, alcalde de Bogotá. Se trata de lucha política de envergadura que conoce ahora un sorprendente capítulo. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió a Colombia que suspenda "inmediatamente" la destitución de Gustavo Petro, quien fue inhabilitado en diciembre pasado por la Procuraduría General de la República. Este organismo, que depende de la Organización de Estados Americanos (OEA) solicitó a la Administración de Juan Manuel Santos que Gustavo Petro siga al frente de la alcaldía "a fin de garantizar el ejercicio de sus derechos políticos".
De esta forma, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) decidió, en decisión de impacto en Colombia y fuerte repercusión para toda América Latina, que siga en su puesto hasta que haya un pronunciamiento de fondo. El asunto no es menor y puso a prueba al presidente. El caso se reabrió por tanto con toda su fuerza.
Finalmente, Juan Manuel Santos zanjó este asunto. No estimó la postura de la CIDH y ejecutó el fallo del procurador general, Alejandro Ordóñez. Destituyó e inhabilitó por 15 años a Gustavo Petro por tres faltas graves al cambiar el esquema de recolección de residuos en Bogotá. Nombró al ministro de Trabajo, Rafael Pardo, como nuevo responsable en la gestión de Bogotá y convocó elecciones.
Las nuevas encuestas y la polémica
La segunda cuestión se centra en la sorpresa de las nuevas encuestas para las presidenciales que suponen ujn jarro de agua fría sobre el uribismo. Entre los comicios del pasado 9 de marzo y las presidenciales del 25 de mayo se está produciendo un vuelco político que debe llamar a la reflexión de los partidos y muestra el deseo profundo de regeneración de los ciudadanos frente a quienes han sido los prescriptores tradicionales de la vida política.
La segunda vuelta de las presidenciales -descontándose ya que no habrá una mayoría en la primera vuelta como destacó Hechos de Hoy– tendría que ser, en buena lógica, y en base a los resultados de laslegislativas, entre Juan Manuel Santos, la conservadora Marta Lucía Ramírez, o Oscar Iván Zuluaga, el candidato del nuevo partido del expresidente Álvaro Uribe. El rival sin embargo será Enrique Peñalosa, de la Alianza Verde, el que sexto partido en votación, y de poco significado porcentual, en las elecciones legislativas.
La tercera cuestión se refiere al vídeo de YouTube que recorrió las redes sociales sobre el mitin político de Barranquilla y la salud de Juan Manuel Santos. El presidente reaccionó indignado. En una declaración desde Casa de Nariño, lamentó y rechazó a quienes buscaron “golpear mi imagen como persona y mi dignidad como presidente”. Explicó que sufrió un “accidente de incontinencia, producto de la operación que me realizaron hace año y medio para remover el cáncer de próstata”.
Juan Manuel Santos aseguró que los médicos que lo atienden le señalaron que es algo “perfectamente normal y que su proceso de recuperación “sigue viento en popa”. Negó que exista una crisis de salud y que no pueda presentarse por ello a las presidenciales. Juan Manuel Santos, de forma muy sincera, lamentó estos ataques. "Debo decir también que resulta muy triste, muy decepcionante, que se haga política a partir de una situación personal y humana que puede haberle ocurrido a cualquiera”, señaló.
Por el revuelo que se produjo, y la sinceridad del presidente, en momento impotante en Colombia, recogemos de forma íntegra la declaración de Casa de Nariño:
"Mis contradictores políticos me han atacado sin misericordia, buscando golpear mi imagen como persona y mi dignidad como presidente. Pero han rebosado la copa con ocasión de un desafortunado episodio reciente.
En el lanzamiento de mi campaña presidencial sufrí lo que es conocido como un accidente de incontinencia, producto de la operación que me realizaron hace año y medio para remover el cáncer de próstata. Cualquier paciente que haya sufrido una intervención así comprende esta situación. Hacía mucho tiempo que no me sucedía esto y me dice el médico que es perfectamente normal y que mi proceso de recuperación sigue viento en popa.
Apenas ocurrió este episodio -que por supuesto fue muy incómodo para mí y mi familia- pusieron a circular por Internet el video que hace evidente lo que me pasó, con comentarios no solo ofensivos sino francamente crueles ante un percance que le puede suceder a cualquier ser humano. Y ahora insinúan que estoy mal de salud y que, por consiguiente, no estoy preparado para ocupar la presidencia por cuatro años más. No es cierto: mi estado de salud es óptimo.
Lo que ocurrió fue una secuela inofensiva de una cirugía y a continuación voy a dar la palabra al Dr. Adolfo Llinás, director médico de la Fundación Santa Fe, quien dará su opinión independiente, objetiva y experta al respecto. De mi parte, quiero dar las gracias a todos los colombianos que me han expresado su comprensión y buenos deseos. Y debo decir también que resulta muy triste, muy decepcionante, que se haga política a partir de una situación personal y humana que puede haberle ocurrido a cualquiera".




