El juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, admite a trámite la querella presentada por un socio del FC Barcelona contra el presidente, Sandro Rosell, por un delito de apropiación indebida en su modalidad de "distracción" presuntamente cometido en el fichaje del brasileño Neymar.
En el auto, el juez explica que de toda la documentación aportada por el club "se desprenden elementos suficientes para investigar los hechos”. Asimismo pretende despejar todas las dudas sobre el fichaje de Neymar y “la apariencia o no de posibles irregularidades con relevancia jurídico penal”.
Explica que los documentos aportados "podrían apuntar a una simulación contractual presuntamente llevada a cabo entre los firmantes de los acuerdos, que pudiera evidenciar una falta de correspondencia entre la causa y finalidad real de los compromisos y obligaciones económicas en aquellos documentados con el titulo nominal y apariencia formal de los contratos suscritos".
Por el momento no ve “urgencia o necesidad” de llamar a declarar a Sandro Rosell, hasta que no se practiquen las diligencias pendientes. En este sentido, el juez pide a la FIFA la documentación que hay en sus archivos relativa al fichaje de Neymar, pide al jugador que remita el contrato con la sociedad N&N.
Además, solicita al FC Barcelona los contratos q sustentan el pago de 7,9 millones de euros por los derechos de tres jugadores juveniles del Santos, así como los contratos q sustentan el pago de 9 millones por jugar dos partidos contra el club brasileño. Por otro lado, el magistrado rechaza la personación del FC Barcelona.
Según el auto, el FC Barcelona contrató a Neymar por 57,1 millones de euros (17,1 millones en concepto de derechos federativos y 40 millones a la sociedad N&N, propiedad del padre del futbolista, cantidad a la que se le debería añadir 7,9 millones de euros por un acuerdo sobre tres jugadores del Santos, donde jugaba Neymar, y 9 millones de euros por dos partidos amistosos.
Antes de admitir a trámite la querella, Ruz solicitó al FC Barcelona los contratos de la operación. De esta documentación se desprendería que el valor global ascendió a 95 millones de euros sumando otros conceptos como primas al jugador o contratos con sus familiares para distintas labores.




