Pacto de vencedores por ambas partes y sin lecturas mezquinas. Tanto Mariano Rajoy como Pedro Sánchez estuvieron en París en la primera línea de solidaridad con Francia en la brutal matanza en la Redacción de Charlie Hebdo. Los dos estuvieron de acuerdo desde entonces en la necesidad de un pacto de Estado contra el desafío esta vez del terrorismo yihadista; un pacto contra el terrorismo y a favr de la defensa de las libertades.
Con acierto quedó en la puerta el Palacio de la Moncloa el fragor de la batalla política atizada por Podemos en su asalto a la totalidad del espacio político de la izquierda (ver en Hechos de Hoy, Dinamitar a Izquierda Unida, primer objetivo estratégico de Podemos). Pedro Sánchez, con seriedad, acudió a La Moncloa para firmar el pacto dejando clara la posición del Partido Socialista en la cuestión debatida de su rol y peso político. Mariano Rajoy envió también el mejor mensaje a sus críticos con la apuesta por la centralidad, la importancia del consenso política, y la unidad leal contra el terrorismo, siempre la peor lacra de la democracia. Y subrayó la solidaridad que nunca puede cesar con las víctimas, los únicos héroes.
Al acudir Pedro Sánchez al Palacio de la Moncloa cerró también el acuerdo sobre el debate de la Nación -el debate de política general-. Comenzará el martes 24 de febrero.
El documento del pacto de Estado para afianzar la unidad en defensa de las libertades y en la lucha contra el terrorismo es un acuerdo que incluye una proposición de ley para fortalecer la lucha contra el terrorismo yihadista. Se firmó en el Salón de Tapices en presencia de la vicepresidenta del Gobierno, los ministros de Justicia e Interior, y los portavoces parlamentarios. Fue por tanto con máxima solemnidad.
El acuerdo tuvo una negociación compleja. Pedro Sánchez la explicó. En caso de asesinato por terrorismo, el pacto se remite a la máxima pena del Código Penal que es ahora la de la prisión permanente revisable. Pedro Sánchez señaló que, si gobierna, lo eliminará.
Mariano Rajoy destacó que acuerdo de Estado será válido incluso si en el futuro se elimina la prisión permanente revisable. El acuerdo sólo subraya la aplicación del máximo castigo. Por ambas partes hubo por tanto deseo de consenso y de respetar las posiciones políticas.
Bien asesorado estuvo esta vez Pedro Sánchez en acentuar aplomo y seriedad en los momentos adecuados. Y este lo fue. Por ambas partes se invitó al resto de las fuerzas políticas a suscribirlo. "Hoy enviamos un mensaje nítido a los radicales: la sociedad española está cohesionada en torno a su libertad", fue el mensaje de Mariano Rajoy desde el Palacio de la Moncloa.




