El caza de combate Eurofighter que se estrelló este martes en las cercanías de la base aérea del Ejército del Aire en Morón de la Frontera (Sevilla) que sufrió un accidente y que costó la vida al capitán Fernando Lluna Carrascosa, había superado durante los últimos meses todas las revisiones pertinentes y contaba con los certificados necesarios para volar.
Hay que recordar que el accidente se produjo cuando el piloto se aproximaba a la cabecera de la pista de la base de Morón para iniciar la maniobra de aterrizaje. Y es que según las últimas informaciones el caza de combate siniestrado superó en octubre de 2013 su última inspección.
En la revisión, que tiene una duración de dos meses, los técnicos del Ejército del Aire verificaron que no tenía averías o deficiencias y, por lo tanto, podía continuar con sus tareas asignadas dentro del Ala 11 con base en Morón de la Frontera. Asimismo, Defensa también confirmó que el Eurofighter recibió el pasado 27 de marzo el certificado de aeronavegabilidad.
Este paso determina que el caza de combate está en condiciones de volar conforme a su diseño. Además, los motores del avión pasaban cada 25 horas de vuelo la correspondiente inspección, de acuerdo con lo establecido en la normativa para este tipo de aeronaves.
El caza de combate Eurofighter Typhoon, denominado por el Ejército del Aire como C-16, entró en servicio en 2003. En la actualidad, España dispone de casi 50 aviones de este modelo tanto en la base de Morón como en la base aérea de Los Llanos (Albacete).
Asimismo, el Eurofighter Typhoon es un caza polivalente, bimotor y de gran maniobrabilidad, diseñado y construido por el consorcio de empresas europeas de Italia, Reino Unido, España y Alemania.




