De tres asuntos bloqueados, primera decisión. La figura de la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, no sólo se proyecta con fuerza como jefa de gabinete (en el concepto presidencialista americano) sino que actúa con capacidad estratégica en los asuntos del Gobierno y del Partido Popular.
Es la arquitecta del ahorro de la reforma del sector público que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, cifró en 7.384 millones con las más de 200 iniciativas propuestas en la Administración Pública, que incluyen medidas en materia de empleo público, reestructuración de entidades, mejora en la gestión de servicios públicos o la eliminación de duplicidades.
En la cuestión de Cataluña, la vicepresidenta, como explicó este martes y recogió Hechos de Hoy, habría llegado a la conclusión de que no se debería avanzar en encuentros personales, cara a cara, entre el presidente del Gobierno y el presidente de la Generalitat. En su percepción, tendría que producirse una rendición de cuentas de Artur Mas y una explicación de las consecuencias de sus políticas para Cataluña.
Respecto al Partido Popular -y la vicepresidenta tiene mucho que decir en Madrid, en las dos candidaturas- ha impulsado para Andalucía una fórmula de consenso ante el clima de enfrentamiento entre Javier Arenas y Maria Dolores de Cospedal. En el día del viaje de Mariano Rajoy a Turquía, se confirmó el nombre del secretario de Estado de Igualdad y Servicios Sociales, Juan Manuel Moreno, para liderar el Partido Popular de Andalucía y ser por tanto el candidato del cambio frente a Susana Díaz en los próximos comicios autonómicos. Sucede a Juan Ignacio Zoido y la apuesta fallida de José Luis Sanz.
Quedan ahora abiertas las cuestiones de la candidatura del Partido Popular para los comicios al Parlamento Europeo y el dilema de si este asunto lo vinculará el presidente del Goberno a su primera crisis que podría ser al final la puerta abierta para dos ministros en el punto de mira de fuertes controversias.




