Juan Araluce Letamendía adelantó a los lectores de Hechos de Hoy, dentro y fuera de España, y de forma pedagógica, lo que suponía la puesta en escena de la Comisión Internacional de Verificación (CIV). encabezada por el srilanqués Ram Manikkalingam, para supervisar el desarme y la entraga de las armas por parte de ETA, la banda terrorista, Euskadi Ta Askatasuna. Lo declarado en la Audiencia Nacional por los verificadores rozó el disparate,
Declaración en la Audiencia Nacional
Los etarras se volvieron a llevar las armas tras enseñárselas a los verificadores pero prometieron no usarlas según la declaración prestada por los verificadores en la Audiencia Nacional. Los verificadores Ram Manikkalingam (Sri Lanka), Ronnie Kasrils (Sudáfrica) y Chris Maccabe (Reino Unido) explicaron en su declaración como testigos ante el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno que los etarras con los que se reunieron en un piso de Toulouse (Francia) se volvieron a llevar las armas tras enseñárselas, aunque se comprometieron "verbalmente" a no volver a usarlas.
Los testigos, que han estado un total dos horas y media declarando ante el juez Moreno, han explicado que ETA les citó a través de una carta "anónima" en la que se les indicaba que debían acudir a Toulouse, según explicaron fuentes jurídicas. Manikkalingam y Kasrils, los dos verificadores que estuvieron en la reunión y que aparecen en el video difundido por ETA, explicaron al juez que llegaron "a finales de enero" a la ciudad francesa, a donde se desplazaron en tren, y señalaron que en la estación les estaba esperando "un hombre con gafas y gorro". Este hombre les introdujo en un coche y les llevó hasta un edificio de la ciudad. El juez y la fiscal encargada del caso, Carmen Monfort, les preguntaron si podrían localizar el edificio, a lo que los verificadores contestaron que no.
Manikkalingam y Kasrils dijeron que accedieron al edificio por el garaje y que les subieron en ascensor hasta un piso en el que ya se encontraban tres etarras, los dos que aparecen en el vídeo y un tercero que grabó las imágenes, todos ellos encapuchados. Los encapuchados, según explicaron ante el juez, les ofrecieron una relación de las cuatro armas y del material para la fabricación de explosivos que se encontraba encima de una mesa cuando llegaron. Los verificadores explicaron que, delante de ellos, los etarras metieron las armas en una caja de cartón, la precintaron y se la llevaron. Los testigos subrayaron que los terroristas les dieron su "compromiso verbal" de que las armas estaban selladas y que, por lo tanto, no volverían a utilizarlas.
Los tres verificadores también quisieron dejar claro que fue ETA quien grabó el vídeo y se lo entregó a la cadena británica BBC. Manikkalingam, Kasrils y Maccabe también explicaron ante el juez que sus actividades como verificadores están financiadas tanto por un grupo de Ámsterdam (Holanda) llamado DAG así como por "algún gobierno de Escandinavia", según indicaron las fuentes jurídicas consultadas. Los verificadores señalaron en este sentido que cobran 750 euros al día por su trabajo. Los testigos también dijeron que iniciaron sus labores en junio o julio de 2011, cuando recibieron en Ámsterdam una carta de ETA. Desde entonces, según explicaron, se han reunido con actores políticos, empresarios y miembros de la Iglesias, generalmente en Bilbao.
El juez Moreno comenzó con el interrogatorio a Manikkalingam, quien estuvo cerca de una hora declarando. El magistrado interrogó posteriormente a Kasrils y dejó en último lugar a Maccabe. En total, los verificadores estuvieron cerca de dos horas y media ante el juez. Los tres testigos han declarado con la asistencia de un intérprete de inglés del servicio de traductores adscrito a la Audiencia Nacional.
Moreno decidió el sábado citar a declarar en calidad de testigos a los seis miembros de la Comisión Internacional de Verificación que habían participado en la reducida entrega de armas de ETA. Finalmente solo Manikkalingam, Kasrils y Maccabe han comparecido en la Audiencia Nacional ya que, de los otros tres verificadores –Satish Nambiar y Aracelly Santana y Fleur Ravensbergen-, dos se encuentra fuera de España y otro está enfermo.
Tras prestar declaración ante el juez, los verificadores atendieron a los medios de comunicación que le esperaban a la salida de la Audiencia Nacional para decir que son "profesionales con experiencia" que trabajan "en interés no solo de todas las personas que viven en el País Vasco sino también del resto de España". "Creemos que tenemos una auténtica oportunidad para la paz, siempre hemos trabajado con el respaldo de una gran mayoría, para la consolidación de la paz y la coexistencia en el País Vasco", dijo Ram Manikkalingam, quien tomó la palabra escoltado por sus dos compañeros.
La dirigente del Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (Covite), Ana Velasco, también se desplazó hasta las puerta de los juzgados para acusar a los verificadores de "legitimar la propaganda" de la banda terrorista "tanto dentro como fuera de España". "El resto de verificadores se lo pensarán dos veces antes de venir a España a verificar nada si es que no quieren pasar por la Audiencia Nacional, dijo Velasco.
Moreno citó a los verificadores a petición de Covite y con el aval de la Fiscalía. El colectivo solicitó el viernes que se interrogara a los verificadores sobre dónde están las armas y los etarras que participaron en el supuesto desarme parcial. El juez Moreno, al que ha correspondido la causa al encontrarse esta semana de guardia, ha abierto diligencias previas en el marco de las cuales ha citado a los tres testigos, según indicaron fuentes jurídicas.
Covite, en concreto, solicitó a la Audiencia Nacional que los verificadores fueran citados "urgentemente" a declarar, con el fin de que "aporten información sobre el número de terroristas huidos con los que se han reunido; sus identidades si las conocen; los lugares en los que se reunieron con ellos; y toda la información que resulte útil para que las Fuerzas de Seguridad del Estado detengan a criminales requeridos por las autoridades". El colectivo de víctimas presentó su solicitud después de que los verificadores ofreciesen una rueda de prensa en Bilbao en la que dieron a conocer la entrega de cuatro armas, munición así como material para elaborar explosivos.




