Un terremoto de 4,4 grados en la escala de Richter, y a un kilómetro de profundidad, se sintió en la mañana del viernes en la Comarca de Pamplona. A las 7.43 horas el Instituto Geográfico Nacional (IGN) captó el temblor, con epicentro en Oricáin, una localidad a sólo siete kilómetros de la capital navarra.
A esa hora se produjeron multitud de llamadas de los vecinos de la localidad a SOS Navarra principalmente para pedir información. El elevado número de llamadas provocó que se llegara a colapsar la centralita del 112.
Los ciudadanos han percibido el movimiento de muebles y enseres en sus casas con el terremoto. Aunque las calles suelen estar poco transitadas a esas horas, algunos vecinos salieron de sus casas asustados por el temblor.
El sismo se ha sentido en toda la Comarca de Pamplona, sobre todo en los municipios de Ansoáin, Artica, Burlada, Gorráiz, Huarte y Orcoyen, e incluso en Irún (San Sebastián), con intensidad III, según la web de IGN.
El experto sismólogo Antonio Aretxabala llamó a la tranquilidad y recomendó a los ciudadanos que salieran en la medida de lo posible a la calle en previsión de posibles réplicas. Algunos vecinos aseguraron que vieron como libros y otos enseres se caían de las estanterías.
Este episodio trajo a la memoria la serie sísmica que se vivió en 2013 y que registró casi 400 terremotos en la Comunidad foral en apenas unos meses, 300 en solo 72 días y con el del Día de San Velentín en Etxauri, con 4,2, como el más potente.




