Lluvia de elogios a la Guardia Civil en la operación que cerró la lucha contra la banda terrorista ETA (Euskadi Ta Askatasuna). Principio y fin en la lucha sin tregua contra el terrorismo de ETA, la lacra de la democracia (ver en Hechos de Hoy, La Guardia Civil da el golpe definitivo contra la cúpula de ETA en Francia).
El ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, confirmó en Bruselas que la Operación Pardines "culmina el descabezamiento absoluto de ETA". "Me atrevo a decir que prácticamente es el acta de defunción de ETA", sentenció el ministro.
La policía francesa, en colaboración con la Guardia Civil, detuvo a David Pla, de 40 años, e Iratxe Sorzabal, de 43, quienes junto a José Antonio Urrutikoetxea, Josu Ternera, eran los actuales máximos jefes de ETA. La operación culminó en una casa rural de la localidad de Saint-Étienne-de-Baïgorry, en el departamento de Pirineos Atlánticos. El Ministerio del Interior confirmó oficialmente solo dos detenciones.
"Evidentemente, de ETA venimos diciendo desde hace tiempo que es un cadáver al que le falta expedir el certificado de defunción", dijo Jorge Fernández Díaz antes del Consejo de ministros europeos de Interior en Bruselas.
Confirmó que se trató de una "operación importantísima" de la Guardia Civil en el sur de Francia junto con los servicios antiterroristas de la Dirección General de Seguridad Interior de Francia. En su opinión, la operación significó "la detención de la cúpula política de ETA" y "la extraordinaria colaboración bilateral que tenemos España y Francia en la lucha contra el terrorismo". "Me atrevo a decir que prácticamente es el acta de defunción de ETA", sentenció Jorge Fernández Díaz.
Cuando se supo la dimensión de la redada que estaba a punto de culminar, se optó en la Guardia Civil por el sello de Operación Pardines, principio y fin, el homenaje a José Pardines Arcay, primer agente de la Guardia Civil asesinado por la banda terrorista. Fue asesinado con 25 años. Era hijo y nieto de guardias civiles.
Estaba destinado en el destacamento de Tráfico de San Sebastián. ETA le asesinó el 7 de junio de 1968 en un control en la carretera Nacional I, Madrid-Irún, en la entrada de Villabona (Guipúzcoa). Quien fue compañero de Pardines aquel día, Félix de Diego, nacido en Fuentezen (Burgos), también murió años después asesinado por ETA.
José Pardines Arcay fue asesinado a quemarropa por la espalda cuando comprobaba los datos de un un coche robado. Le dispararon cuatro tiros más cuando agonizaba en el suelo. La Guardia Civil no olvidó su memoria. Este 22 de septiembre de 2015, en principio y fin, selló su sacrificio dando nombre a la operación de desmantelamiento total de la última cúpula de la banda terrorista.




