Michael Matthews, corredor del conjunto Orica, se adjudicó la quinta etapa de la Vuelta a España, celebrada entre Sober y el Lago de Sanabria tras un recorrido de 174,3 kilómetros en el que la jornada volvió a estar protagonizada por las fugas. El ciclista australiano conquistó el triunfo en un sprint difícil y bastante rápido.
Matthews impuso su velocidad para cruzar la línea de llegada con un tiempo de 4 horas, 28 minutos y 23 segundos, imponiéndose al argentino Maximiliano Richeze (Lampre) y al belga Gianni Meersman (Omega).
La clasificación general no sufrió cambios, pues el italiano Vincenzo Nibali, de Astana, permaneció como líder vistiendo el maillot rojo seguido del norteamericano Chris Horner (Radioshack) y del irlandés Nicolas Roche, del Saxo Tinkoff. Los españoles Haimar Zubeldia y Alejandro Valverde son cuarto y quinto, respectivamente.
La sexta etapa tendrá lugar entre Guijuelo y Cáceres, y en ella los ciclistas completarán una distancia de 175 kilómetros principalmente llanos, con un perfil muy similar al de los últimos días.
Tras unos días intensos por el eléctrico inicio y paso de la ronda por tierras gallegas, la quinta jornada finalizó ya en Castilla y León, que les recibió con lluvia al comienzo del puerto Alto de Padornelo, de 3ª categoría, en el último obstáculo 31,3 kilómetros antes de la llegada masiva al Lago de Sanabria.




