Un deber moral y un deber legal. El éxodo masivo por la guerra civil siria, y la llegada a Hungría, a través de la huída por el mar Egeo y la ruta de los Balcanes estuvo de forma destacada en la agenda del encuentro de David Cameron y Mariano Rajoy en el Palacio de La Moncloa (ver en Hechos de Hoy, Cameron y Rajoy, una Cataluña independiente fuera de Unión Europea).
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aseguró que es un "deber moral" atender a todas las personas que están huyendo de países en guerra como Siria y, en este sentido, garantizó que España no "le va a negar el asilo a nadie".
Hizo estas declaraciones durante una rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa junto al primer ministro de Reino Unido, David Cameron, con quien celebró una reunión y un almuerzo para analizar cuestiones como la crisis migratoria, la reforma de la Unión Europea o la evolución económica de Europa.
Mariano Rajoy dijo que la cuestión de la migración es el "reto" más importante que tiene la Unión Europea en los próximos años y dijo que su postura es que los países comunitarios no pueden renunciar "de ninguna manera" a dar asilo a los refugiados, porque forma parte "de nuestro acervo como europeos".
Añadió que este asilo debe darse a los ciudadanos que tengan derecho a ello y que España mantendrá una postura "constructiva y positiva". Añadió que la inmigración irregular "por razones económicas" debe afrontarse con un "tratamiento global" desde las instituciones comunitarias y que España puede aportar "ideas" al respecto por su gestión de esta situación respecto a África.
David Cameron coincidió con Mariano Rajoy en que "España tiene mucho que ofrecer" en la cuestión del reto de la inmigración, debido a que debió gestionar en años anteriores la llegada masiva de ciudadanos en pateras a Canarias.
Asimismo, el primer ministro británico también señaló que la inmigración es el "principal reto" para la Unión Europea en los próximos años y que es "fundamental" que se distinga entre refugiados que buscan asilo e inmigrantes por motivos económicos, algo que dijo es una diferenciación que hace la legislación en general y la británica, en particular.
Asimismo, el primer ministro dijo que su país actuará "con cabeza y corazón" frente a la cuestión de los inmigrantes económicos y "con compasión" para los refugiados, de menara que Gran Bretaña seguirá siendo un "santuario" para estas personas.
En cuanto a las cuotas de refugiados que se repartirán finalmente entre los países de la Unión Europea, David Cameron dijo que su país no forma parte del tratado Schengen y sólo aceptará a ciudadanos que están en campos de refugiados de Siria del entorno.
Por su parte, Mariano Rajoy dijo que en España "las peticiones de asilo este año se están triplicando" este año y que muchas de estas solicitudes se han concedido. Destacó que ni España ni ningún país comunitario "le va a negar el asilo a nadie".
Respecto a si es necesaria una intervención militar en Siria para frenar la guerra y evitar la salida de refugiados, David Cameron dijo que su Gobierno considera "vital" seguir debilitando a los terroristas de Estado Islámico (Estado Islámico de Irak y el Levante, ISIS). Apuntó que su país está ayudando contra ISIS en Irak, pero dijo que sólo se puede profundizar en este terreno con un "auténtico consenso" al respecto en el Reino Unido.
En este sentido, Mariano Rajoy dijo que para resolver los problemas hay que ir a la raíz de los mismos, "a la mayor", lo que pasa por solucionar la situación en Siria. Al mismo tiempo, pidió que la Unión Europea se dote de una "política global de asilo e inmigración", ya que la cuestión de las cuotas de refugiados es algo "puntual".




