Dice que 2014 ha sido su peor año, uno de los más duros de su vida. La actriz australiana Nicole Kidman no se ha recuperado todavía de la muerte inesperada de su padre, que sumió a su familia en "un inmenso pesar".
Con ocasión del estreno de la película de dibujos animados Paddington, en la que Nicole Kidman presta su voz a uno de los personajes, la actriz aseguró que su familia, muy unida, se prepara para una Navidad muy triste sin la presencia de su padre, Antony Kidman. "¿Saben?, miro este año como uno de los más duros que mi familia haya conocido", declaró en Sidney. Pero también dijo sentirse agradecida por estar viva.
El doctor y psicólogo Antony Kidman falleció en septiembre a causa de una crisis cardíaca sufrida después de una caída cuando visitaba en Singapur a otra de sus hijas, Antonia. "Hablo de esto porque me gusta en cierto sentido que él esté aquí presente. Sin embargo, aunque ustedes hablen de ello, nuestra pena sigue siendo profunda, nuestra familia tiene todavía tanto pesar…", aseguró Kidman.
Tampoco ha sido un años muy exitoso en el plano profesional. El estreno el mes pasado el thriller psicológico británico-estadounidense, Antes de irme a dormir, que protagoniza junto a Colin Firth, tuvo un mal comienzo recaudando poco más de 2 millones de dólares, a pesar de ser proyectado en casi dos mil cines. Un nuevo revés tras la decepcionante Grace de Mónaco de Olivier Dahan, destrozada por la crítica y abucheada en el festival de Cannes.
Kidman comentó que había decidido participar en Paddington porque quería hacer algo que les gustara a sus hijas, nacidas de su matrimonio con el cantante Keith Urban.
Paddington cuenta la historia de un joven oso peruano recién llegado a Londres, a la búsqueda de un hogar y una vida mejor. "No hay nada mejor en el mundo que asistir al estreno de un film para niños y escucharlos reír", aseguró la actriz.




