El Presidente de Zambia, Michael Sata, de 77 años de edad, falleció en Londres, donde se encontraba desde hace una semana con el fin de recibir atención debido a un complicado cuadro de salud. El martes por la tarde aumentó de forma repentina su ritmo cardíaco y sufrió nauseas y horas después se produjo el deceso en el hospital Rey Eduardo VII, al que había sido trasladado desde su hotel.
El estado de salud de Sata había generado preocupación en Zambia, uno de los mayores productores de cobre del mundo. Los rumores sobre su delicado estado de salud se acrecentaron debido a su ausencia en actividades públicas desde que regresó de Nueva York tras participar en la Asamblea General de la ONU, donde no pudo pronunciar el discurso que tenía preparado.
En septiembre pasado, el propio Sata comentó "no estoy muerto" tras una breve aparición durante la apertura de las sesiones del Parlamento en Lusaka.
Líder del Frente Patriótico (PF), de tendencia socialdemócrata, Sata encabezó durante décadas la oposición de Zambia antes de asumir la Presidencia en 2011, que logró finalmente tras varias derrotas anteriores.
Conocido popularmente en su país como el "Rey Cobra" por su vehemencia verbal, comenzó su participación en política antes de la independencia de su país, de la que se celebró el 50 aniversario la pasada semana sin la presencia del presidente. Inicialmente cercano al primer jefe de Estado, Kenneth Kaunda, se alejó de él a causa del autoritarismo practicado por éste durante su administración.
Cuando llegó a la presidencia hace tres años, entre sus primeras iniciativas se contó la exigencia a los inversionistas internacionales de mejorar las condiciones laborales de los trabajadores, sobre todo a los del cobre.
Sata fue el quinto presidente desde la independencia del país.




