Puede ser el comienzo de un dialogo eficaz o una iniciativa sin repercusión ni viabilidad. El presidente del Gobierno en funciones la lanzó sin más formalidades en el marco de un calendiario en el que ya se actúa a contrarreloj.
Inmediata reacción de Mariano Rajoy para abrir nuevas negociaciones políticas con el objetivo de establecer un pacto de legislatura y la formación de un nuevo gobierno. Su llamamiento lo hizo este sábado desde Barcelona tras haberse frustrado el pacto tripartito que buscaba Pedro Sánchez con Podemos y Ciudadanos (ver en Hechos de Hoy, Antonio Hernando, de la euforia a la indignación por el portazo de Podemos).
El planteamiento de Mariano Rajoy es el de una coalición de las fuerzas contitucionalistas. Un acuerdo entre Partido Popular, Partido Socialista Obrero Español y Ciudadanos. Las negociaciones políticas para intentar llegar a un pacto de investidura quedarían en las manos de Soraya Sáenz de Santamaría.
Según informaciones de Hechos de Hoy, inicialmente Mariano Rajoy no quiere cerrar ninguna puerta. Desea que se abra esta negociación de forma inmediata entre las tres fuerzas constitucionalistas que podrían tejer un pacto de legislatura en base al pacto político firmado entre el PSOE y Ciudadanos.
Soraya Sáenz de Santamaría anunció que se ofrece a las fuerzas constitucionalistas un diálogo "sincero y leal" para impulsar "un buen gobierno" que tenga entre sus prioridades "defender la unidad".
"Ofrecemos unidos un buen gobierno, capaz de afrontar los retos, defender la unidad, luchar contra la corrupción, preservar la seguridad y hacernos fuertes en los valores que compartimos", dijo por su parte María Dolores de Cospedal.
Los anuncios se realizaron en el marco de la convención del Partido Popular celebrada en Barcelona con el título Pacto por el fortalecimiento institucional. En una primera valoración se puede señalar quje esta iniciativa es la única que podría evitar nuevas elecciones generales.
Para analistas extranjeros, en las primeras valoraciones de este sábado, un pacto de legislatura formado por fuerzas constitucionalistas sería una experiencia interesante para España. Podría abrir el marco de una legislatura eficaz y de diálogo y reformas asentadas.




