Tormenta política en toda regla en el Partido Popular, o comienzo de la campaña para los comicios europeos sin que Mariano Rajoy haya dado en la tecla para elegir candidato.
María San Gil, expresidenta del Partido Popular en el País Vasco, rompió con fuerza su silencio para defender la labor de Consuelo Ordóñez y alertar de lo que "consiente" su partido. Las palabras de María San Gil en la web de Covite tuvieron una amplia repercusión en el PP, según se señaló en círculos del partido a Hechos de Hoy después de un lunes en donde se conoció la ruptura de Alejo Vidal-Quadras para liderar Vox. Esta formación nació como rechazo a las políticas, o falta de política, de Mariano Rajoy de apoyo a las víctimas del terrorismo, y de no reaccionar con contundencia a los homenajes a etarras excarcelados tras enterrarse la doctrina Parot. Sobre estos asuntos, Mariano Rajoy se pronunció en sus recientes declaraciones a Gloria Lomana en la cadena de Antena 3.
María San Gil acusó al Partido Popular de "consentir" la "pesadilla" que a su juicio se vive en el País Vasco "en relación con ETA, Batasuna, los presos, Sortu, Bildu y demás entramado etarra". San Gil hizo estas declaraciones en la página web del Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (Covite). Este colectivo publicó los testimonios de apoyo de "referentes morales" como María San Gil, Carmelo Barrio y Fernando Savater.
Covite explicó en su web que estos tres testimonios fueron recogidos a mediados de enero, con motivo del cierre del ejercicio anual de esta asociación, de manera que los tres "referentes morales" valorasen el trabajo realizado en los últimos doce meses por esta entidad de apoyo a las víctimas del terrorismo, de la que el lunes pidieron la baja 90 personas por sus desavenencias con la dirección.
En su respuesta, María San Gil afirmó que "el esfuerzo y dedicación" de Covite es hoy "más necesarios que nunca" debido a que "lo que está ocurriendo en el País Vasco con relación con ETA, Batasuna, los presos, Sortu, Bildu y demás entramado etarra es más propio de una pesadilla que de una realidad". "Una realidad política consentida, además, por el partido que tuvo siempre claro que si matar no tenía premio, dejar de matar tampoco podía tenerlo", dijo San Gil en referencia al PP.
A su juicio, la labor de Covite "exigiendo que no se diluyan las responsabilidades de los asesinos" y que "la línea entre víctimas y verdugos no se difumine" resulta "imprescindible". "Por eso, gracias Covite, por seguir defendiendo lo obvio, lo justo y lo moral a pesar de tener todo, o casi todo, en contra", concluye la exdirigente popular. Por su parte, Fernando Savater también alaba la labor de Covite y le animó a que continúe "aguijoneando a las instituciones" para que no olviden la dimensión "moral y social" de las víctimas del terrorismo.




