Pedro Morenés informó al Rey Felipe VI y al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Se lo comunicó con dolor a las familias. Los buzos confirmaron el hallazgo de los cuerpos de los tres militares en el interior de la cabina del Super Puma que se estrelló frente a las costas del Sáhara (ver en Hechos de Hoy, Los buzos tuvieron que ser protegidos de los tiburones en las aguas del Sáhara).
Ha sido un caso dramático desde el primer momento, rodeado de morbo e intriga. El Super Puma del Ejército del Aire, del Servicio de Búsqueda y Rescate (SAR), se estrelló por causas que se desconocen cuando regresaba de Dakar a la base aérea de Gando tras una escala en la capital de Mauritania.
En la ultima parte de su regreso, tras participar en maniobras en Senegal, se estrelló frente a las costas del Sáhara Occidental. La polémica surgió desde el primer momento con la información errónea de tres supervivientes que Marruecos dio por correcta informando al Gobierno.
Estas noticias alimentaron las especulaciones sobre un secuestro en una zona donde actúan piratas y negreros aunque sin la impunidad de antes. El Ministerio de Defensa no descartó ninguna posibilidad. El Gobierno activó misiones de inteligencia en la costa de Mauritania.
A la vez se puso en marcha un amplio dispositivo de rescate que contó con la colaboración de Marruecos. En circunstancias muy difíciles los buzos han podido bajar hasta la cabina y visualizar los cuerpos de los tres militares. En este accidente han fallecido el capitán José Morales Rodríguez, el teniente Saúl López Quesada y el sargento Jhonander Ojeda Alemán. El operativo de rescate se fijó el izado de la cabina y la recuperación de los tres cuerpos como nuevos objetivos. Un segundo capítulo de dolor para la base de Gando en Gran Canaria.




