La actriz alemana Luise Rainer, icono del cine de Hollywood de los años treinta, falleció este martes en Londres a los 104 años. Comenzó su carrera en su ciudad natal, Düsseldorf, en el teatro, y luego se trasladó a Viena, en 1931, donde trabajó bajo la dirección del legendario Max Reinhardt convirtiéndose en una leyenda del cine europeo y estadounidense.
A los 28 años ganó el Oscar a la Mejor Actriz por su papel en El gran Ziegfeld. Un año después lo ganó de nuevo por La buena tierra, basada en la célebre novela de Pearl S. Buck, convirtiéndose en la primera mujer ganadora de dos Oscar consecutivos, lo que le dio aún más su popularidad hasta tal punto que precipitó su retirada del cine en 1938.
Una vez finalizado el rodaje de Dramatic School, a las órdenes de Robert B. Sinclair, optó por alejarse de las cámaras y retirarse a vivir entre Suiza y Reino Unido, donde finalmente falleció a causa de una pulmonía.
Siempre manifestó que la fama no le importaba ni lo más mínimo y que los dos Oscar fueron lo peor que le pudo pasar. "Sólo se trata de dinero, dinero y dinero. Yo quería interpretar buenos papeles. Quería mejorar, aprender…" comentó el día en el que cumplió 100 años.
Uno de los episodios más mediáticos de su carrera ocurrió en 1937, cuando perdió el papel principal de la película Camille que le arrebató Greta Garbo. Ambas luego llegaron a estar nominadas a los Oscar de 1938, quedándose Rainer con el trofeo.
La actriz estuvo casada en dos ocasiones. De su segundo matrimonio nació su única hija, Francesca Knittel-Bowyer.




