Los usuarios consiguen resolver sus problemas de movilidad acudiendo a la compra de coches de segunda mano, un fenómeno que ha transformado además el tipo de segmento del coche que se compra: la elección ya no es pasional, por modelo o moda, sino racional, por su utilidad.
Las dificultades económicas han hecho que los consumidores busquen soluciones a sus problemas cotidianos. Si antes se adquiría un coche nuevo y moderno, logrando financiación a través de préstamos, hoy se compran a “tocateja” de segunda mano. Esta nueva dinámica ha traído también como consecuencia que el parque automovilístico español sea uno de los menos renovados de Europa, y el fenómeno de que los coches de segunda mano que se compran se elijan con un componente “racional”, más que pasional.
Los modelos más deportivos o de moda han quedado desplazados por aquellos usados de mayor utilidad familiar o para el trabajo, como los coupé, familiar o utilitarios y páginas como AutoScout24.es tienen organizadas las selecciones de estos segmentos por cada tipo de coche.
Una tendencia que ha venido creciendo de año en año, y a la que los consumidores se han acostumbrado ante la falta de financiación y crédito para compras de vehículos nuevos, situando las ventas de automóviles usados en el mercado español en 571.040 unidades durante los cuatro primeros meses de 2014, lo que supone un aumento del 10,9% en comparación con las cifras del mismo cuatrimestre de 2013, según datos del IEA para la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (Ganvam). También se ha manifestado en los últimos meses una apreciación del 4,5% en el precio medio del coche usado, que asciende ya hasta los 12.793 euros.
Según Ganvam, hoy se venden dos coches usados por cada uno nuevo, pese a que las matriculaciones de vehículos nuevos llevan acumulando ocho meses de leves incrementos consecutivos. Otros nuevos fenómenos que ha experimentado el sector es el de las compras profesionales, que se han incrementado un 14,1% en los cuatro primeros meses del año, sobre todo gracias al auge de los coches de corta edad y de la acumulación de coches de alto kilometraje y bajo precio, destinados a un público joven que quiere tener su primer coche. Así, seis de cada diez operaciones van destinadas al uso entre particulares y al público más joven, que se resiste a prescindir de coche y que lo busca en el mercado de ocasión, ante la falta de renta de las familias y pese a que, según la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), España es el país de Europa que ha representado el mayor incremento en matriculaciones de turismos, con 80.174 matriculaciones de vehículos nuevos durante el pasado mes de abril.
Las ventas entre profesionales han acaparado en los últimos meses el 39,4% de las operaciones del mercado de automóviles de ocasión, mientras que el 60,6% lo coparon las entregas entre particulares. Así, el 50% de las ventas de usados hasta abril fueron de coches de más de 10 años, mientras que los de entre 5 y 10 años coparon el 25%, los de entre 3 y 5 años, el 8%, y los de menos de tres años de antigüedad, el 17%.




