Renovarse o morir es lo que debió estar pensando Mario Casas al aceptar su papel en la película de Kike Maíllo. El actor intentó desmarcarse de su imagen de macarra tanto en el estreno de La mula como en Grupo 7 así como Ismael, y parece que poco a poco lo está consiguiendo.
Es por ello, que el actor ha compartido una foto donde aparece entrenando en un gimnasio. En ella se puede observar un aumento de sus músculos, fruto de un exhaustivo entrenamiento. "Como un roble", "como un toro", "cachas", "morlaco", "mazao" o "ciclao" son solo algunas de las palabras que le dedicaron los usuarios que vieron la foto.
"Buenos días… #Alruedo #Pre-Toro #NonStop", comentó el actor acompañando la fotografía. Dichos hashtag se refieren al próximo proyecto que está presando. Toro, película en la que el actor interpretará a un joven que desestabiliza la vida de su hermano mayor, quien tras una vida de excesos ha decidido sentar la cabeza e integrarse en la sociedad. Inmerso el equipo en los ensayos de este thriller de acción, el rodaje comenzará el próximo 26 de enero en Málaga.
La instantánea ha logrado en menos de 24 horas cerca de 2.000 likes y más de 800 retweets, pero también ha sembrado el debate acerca de si Casas se está obsesionando en exceso.
Un thriller al más puro estilo western que unirá, en palabras de su director, a los dos actores más cotizados del cine español. "Tener a Mario y a Luis por primera vez juntos es como tocar una partitura con los mejores instrumentos", decía Kiko Maíllo, quien confesaba además que, en el caso de Casas, "se está sacando de encima esos tópicos televisivos y se está viendo al grandísimo actor que es".
Un estado físico del que ya no podrá disfrutar María Valverde, con quien rompió su relación sentimental hace unos meses. Sí lo hace, por el contrario, Berta Vázquez, pareja del actor desde finales del pasado verano y compañera de reparto en Palmeras en la nieve.




