El recuento en Perú parece confirmar la derrota por la mínima de la derechista Keiko Fujimori y la victoria de Pedro Pablo Kuczynski (PPK). De esta manera, los datos ya al 91% apuntan a que la familia Fujimori volvió a repetir fracaso como ya les ocurrió en 2011cuando se quedaron sin la victoria en la recta final frente a Ollanta Humala.
Con ese 91% del escrutinio oficial, el exministro de Economía de Alejandro Toledo lograba un 50,3% frente al 49,7% de la hija del autócrata que gobernó Perú entre 1990 y 2000. Sin embargo, los fujimoristas se negaban a reconocer la derrota a la espera de un vuelco con los últimos datos del interior, más fujimorista.
Con una mínima diferencia a su favor, Kuczynski, candidato de Peruanos por el Kambio (PPK) (partido que lleva sus iniciales) optó por la prudencia política. "No hemos ganado todavía, hay que esperar a los resultados oficiales. Pero yo estoy seguro que la ONPE (Oficina Nacional de Procesos Electorales) saldrá con su veredicto favorable a la democracia y a PPK", afirmó.
Sin embargo, Kuczynski no perdió la oportunidad para lanzar una advertencia: "Tenemos que ser vigilantes para que no nos roben los votos en las mesas. Por eso tomamos estos veredictos preliminares al 100% con optimismo pero con modestia".
Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, que una semana atrás se perfilaba como favorita de la segunda vuelta, salió al ruedo con su eterna sonrisa. " Las cifras muestran que hay un empate técnico. Hubo una votación ajustada", afirmó.
Keiko confía en que el voto rural, y especialmente del norte del país, le permita situar otra vez a un Fujimori en el poder. "Vamos a esperar porque llegarán los votos de las regiones, del extranjero y del Perú profundo", fueron sus palabras.
Desde que comenzó el siglo XXI las elecciones para la presidencia en Perú tiene cierto toque amargo, o lo que muchos llaman "el síndrome del mal menor". A los 41 años que tiene, con un marido norteamericano y con dos hijas que siempre le acompañan, Keiko volvió a presentarse en nombre de su familia como ya hizo hace seis años.
La hija del dictador encarcelado ganó la primera vuelta con más del 39% de votos, invocando la memoria paterna y recogiendo los imperecederos frutos de un clientelismo que todavía se recuerda como un tiempo de venturas. El Perú sumergido, un país dentro de ese país donde casi el 70% de la población no tiene un empleo en blanco, confía en ella, en sus promesas de mejores empleos y de mano dura contra la delincuencia.
En el otro bando se encuentra Kuczynski, que renuncio a su ciudadanía estadounidense para lanzarse a la carrera por la presidencia de Perú con PPK que se ha erigido como alternativa al retorno del autoritarismo. Lima y el sur han sido este domingo sus bastiones.
– Ver en Hechos de Hoy: Keiko Fujimori pide calma ante la ventaja de Pedro Pablo Kuczynski




