En los hechos de hoy, jueves 10, la Casa Blanca publicó el decreto con el que oficializa la subida del mal llamado arancel “recíproco” a China y aclaró que ese gravamen sube hasta el 125%. Pero no se queda ahí.
Estados Unidos sumó a ese porcentaje otra tarifa que había impuesto antes Washington a Pekín a cuenta del fentanilo, un 20% más. Así, los nuevos aranceles que pesan sobre China suman ya un 145%.
Por su parte la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen (VDL), ha anunciado que la Unión Europea también aplazará 90 días la primera respuesta arancelaria contra Estados Unidos aprobada el miércoles. La medida iba a entrar en vigor por fases a partir del 15 de abril. “Queremos dar una oportunidad a la negociación”, destacó Ursula von der Leyen.
De esta forma la Unión Europea aplaza 90 días sus tasas a Estados Unidos. “Si las negociaciones no prosperan, entrarán en vigor”. afirmó VDL.
Los intereses de Sánchez. “La visita a China responde a intereses particulares de Pedro Sánchez y no a nacionales. No podemos estar más en contra”, la posición del Partido Popular subrayada por Juan Bravo. Pleno apoyo, como destacó Hechos de Hoy, de Alberto Núñez Feijóo a Ursula von der Leyen (VDL) y a la unidad de la Unión Europea en la guerra de aranceles.
Tanto Feijóo como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, han subrayado la importancia del liderazgo de Von der Leyen y la Comisión Europea en estos momentos y han expresado su rechazo total al alineamiento de Sánchez en China con Xi Jiping.
Los énfasis de Juan Bravo
El vicesecretario de Economía del PP, Juan Bravo, criticó el viaje de Sánchez a China porque la posición de los aranceles a nivel mundial se tiene que defender desde la Unión Europea y de la mano del comisario de Comercio. “No es el momento de que un presidente, por su cuenta, haga esta visita”, insistió en referencia a la visita a China y la ofrenda al sanguinario dictador comunista Ho chi min en Vietnam.
Explicó que todos los presidentes y los ministros tienen que trabajar conjuntamente en la línea que marquen los comisarios “para que no seamos un inconveniente”.
“Esta visita no responde a intereses nacionales, no responde a intereses europeos, no va buscando mejorar la situación de los aranceles, a lo mejor responde más a intereses de algunos particulares. No podemos estar más que en contra”, subrayó.
Volvió a defender la necesidad de un plan concreto y general para abordar la crisis arancelaria en línea con el presentado por Feijóo con un decálogo de medidas y tres desarrollos de acompañamiento para ayudar a los afectados y atajar el problema de la productividad y la competitividad industrial.
“Como bien explicaba el ministro, el Real Decreto-Ley es una capa de un plan, el PP quiere hablar del plan entero. Hay un mes hasta que se convalide, un mes para que el Gobierno, si quiere escuchar al Partido Popular, ponga de manera conjunta encima de la mesa ese plan”.
Exigió no convertir una negociación económica de ayuda a los sectores en una política y pidió orillar el carácter territorial de las ayudas para centrarlo en los afectados. “Aquí no hablamos de territorio, se trata de ayudar al que lo necesite, esté donde esté, porque exportan directamente a Estados Unidos o aquellos que suministran a las empresas que exportan”, insistió.
La evolución de los mercados
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Las subidas del miércoles en las Bolsas estadounidenses, provocadas por la suspensión por 90 días de buena parte de las medidas arancelarias anunciadas por Donald Trump, han tenido un efecto efímero. El índice S&P 500, el más representativo de la Bolsa de Estados Unidos, ha vuelto a terreno negativo con un descenso del 3,46% al cierre de la jornada en Wall Street, llegando a desplomarse más de un 6% en algunas fases de la misma. El día previo subió un 9,5%, récord desde 2008, en la que fue la tercera mejor sesión desde la II Guerra Mundial.
El índice tecnológico Nasdaq ha retrocedido con mayor virulencia, un 4,31%, con valores como Apple, Meta y Nvidia perdiendo parte de lo avanzado el miércoles. La primera ha cedido un 4,24%; la segunda, un 6,74%; y la tercera casi un 6%. Eso se traduce, en el caso de la compañía de microchips, en una pérdida de capitalización de 165.000 millones de dólares. El industrial Dow Jones, por su parte, se deja un 2,5%.
Violentas subidas como la del miércoles tienen que ver con los fundamentos del mercado (en este caso, la retirada de aranceles), pero se ven amplificadas con comportamientos propios de la Bolsa. Tienen mucho de espejismo, al igual que las fuertes subidas de las Bolsas de Europa. El IBEX 35 ha escalado un 4,3%, la mejor sesión en tres años.
La cotización del dólar refleja cómo las dudas siguen igual de vigentes. La divisa estadounidense, en teoría referencia mundial, se desplomaba un 2,4% contra el euro al cierre de la sesión bursátil, hasta perder la cota del 1,12, mínimo desde 2022. La de hoy es la mayor caída en 10 años y una de las más abultadas desde que existe la moneda europea.
Los economistas de JP Morgan apuntan que la tregua arancelaria es “simplemente el final del principio”, y la práctica totalidad de las casas de análisis desaconseja entrar en el mercado.
Por su parte Goldman Sachs ha reducido la probabilidad de una recesión al 45%. Pero los expertos indican que la caótica gestión de la crisis está condicionando las expectativas y las decisiones de gasto de consumidores y empresas.
Atención al petróleo. El Brent ha bajado el 3,28% (tras subir ayer el 4%) hasta los 63,33 dólares, cerca del nivel más bajo en cuatro años.
El punto de inflexión no lo determinó ni en la Bolsa ni los pasillos del Congreso, sino que estuvo en el mercado de renta fija. Desde el lunes el precio de la deuda del Tesoro de Estados Unidos, considerada tradicionalmente un valor refugio, caía sin freno y los rendimientos, que se mueven a la inversa del precio, se disparaban, amenazando con una espiral destructiva como la que acabó con la primera ministra británica Liz Truss.
Los bonos del Tesoro son el activo más negociado y el paradigma de la seguridad financiera. Si el mercado empieza a dudar de ellos, duda de todo.
El nivel frenético actualidad ha dejado atrás la espectacular sesión en la Bolsa española, el IBEX 35, y en las Bolsas europeas. La española marcó la mejor apertura de su carrera, un 8,59% en su primer cambio, pero al cierre se ha quedado en la mitad, un 4,3%. Pese a todo, la mejor sesión en tres años. Un porcentaje casi idéntico al 4,5% del Dax alemán y al 4,2% del Euro Stoxx 50, superior al 3,8% de Francia y el 3% de Londres.
De nuevo los focos sobre este viernes 11 tras una semana de montaña rusa frenética.








