Janet Yellen, la sucesora de Ben Bernanke en la Reserva Federal (fed), despejó en el Senado las dudas de Wall Street y los mercados europeos. Confirmó las filtraciones de la víspera dejando claro que su llegada al frente de la Reserva Federal no supondrá un volantazo. Sus posiciones no serán maximalistas.
"Es importante mantener las compras de bonos mientras la recuperación sea frágil", afirmó Janet Yellen señalando a la vez que no puede ser un eje constante de la política económica. Yellen estará muy pendiente de los análisis de macroeconomía para perfilar la nueva política de la Reserva Federal porque las compras de bonos "no durarán para siempre",
En su comparecencia en el Senado de los Estados Unidos, subrayó que "no hay un momento preestablecido para determinar cuándo reducir las compras". Yellen cree que los beneficios de los planes de compras de bonos de la Reserva Federal –Quantitative Easing (QE)- superarán a los efectos negativos. "Han contribuido significativamente en el crecimiento económico de Estados Unidos", que se mantiene en expansión desde el segundo trimestre de 2009.
Admitió que existen peligros tanto en si se retiran los estímulos antes de tiempo como en mantenerlos durante mucho tiempo. Confirmó por tanto su compromiso de que la Reserva Federal "hará todo lo que pueda para promover una recuperación fuerte". "A medida que la recuperación económica avance en Estados Unidos será necesario que la política de la Fed retorne a la normalidad de una manera oportuna", explicó.
Aseguró que los problemas fiscales y la debilidad de la demanda de bienes y servicios siguen siendo un "fuerte lastre" para que la economía de Estados Unidos tome impulso, ya que sigue "muy por debajo de su potencial". El actual programa de compra de bonos que tiene activo la Reserva Federal -como explicó Hechos de Hoy– desde hace un año inyecta 85.000 millones al mes en la adquisición de bonos del Tesoro de Estados Unidos e hipotecarios. Yellen ha destacado que desde su puesta en marcha, el mercado inmobiliario se ha recuperado y la tasa de paro ha bajado desde el 8,1%, hasta el 7,3%.




