Noticia literaria que encogió a Italia al hacerse pública a través del diario La Repubblica por la familia. Falleció a los 84 años en Milán Umberto Eco, una personalidad excepcional, la lucidez extrema, el hombre que lo sabía todo como sintetizó La Repubblica en un título para ser esculpido.
Luto en Italia y tristeza en la despedida y el homenaje a una figura central de la vida cultural. Formado en Turín, profesor agregado de Estética, y miembro del Grupo 63. Como catedrático de Filosofía en la Universidad de Bolonia, impulsó la Escuela Superior de Estudios Humanísticos, la conocida como Superescuela. Fundó la Asociación Nacional de Semiótica.
Umberto Eco reflexionó hasta el último momento de su vida sobre los cambios en la comunicación, el declive de los periódicos desde que nació la televisión, y la irrupción de las redes sociales. En más de una ocasión definió descarnadamente lo que es la lucha entre a información frente a la comunicación.
En su famoso discurso de la Universidad de Turín lo sintetizó y diseccionó con esa mirada crítica que atravesaba muros de estupidez. “El fenómeno de Twitter es por una parte positivo, pensemos en China o en Erdogan. Hay quien llega a sostener que Auschwitz no habría sido posible con Internet, porque la noticia se habría difundido viralmente. Pero por otra parte da derecho de palabra a legiones de imbéciles”.
Una obra imprescindible
El autor de obras imprescindibles como El nombre de la rosa, en 1980, o El péndulo de Foucault, en 1988, había nacido en Alessandria el 5 de enero de 1932. La última de las obras de su carrera como autor de novelas de éxito y ensayos de semiótica, estética medieval o filosofía, fue Número cero, una mirada crítica del gran experto de la comunicación la crisis del periodismo que situó en los años cincuenta del siglo XXI.
El primer ministro, Matteo Renzi, expresó sus condolencias a la familia destacando de Eco su "inteligencia única" capaz de "anticipar el futuro". "Fue un ejemplo extraordinario de intelectual europeo, unía una inteligencia única con una incansable capacidad de anticipar el futuro", dijo Matteo Renzi. "Es una pérdida enorme para la cultura, que echará de menos su escritura y su voz, su pensamiento agudo y vivo, su humanidad", sentenció.
Entre los mayores éxitos de Eco se encuentra, además de El nombre de la rosa publicado en 1980, también El péndulo de Foucalt (1988), una novela que narra la historia de tres intelectuales que inventan un supuesto plan de los templarios para dominar el mundo. Galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en el 2000, escribió su último libro el pasado año con el título Número cero, una crítica al mal periodismo, la mentira y la manipulación de la historia.
Además de sus novelas, de las que ha vendido más de 30 millones de copias de todo el mundo, Eco destacó también por ser autor numerosos ensayos sobre semiótica, estética medieval, lingüística y filosofía. Su primera obra de semiótica fue La structura assente, publicada en 1968, y a ella le siguieron Forme del contenuto y Il segno (1973), dos aclaraciones de la primera que culminaron en una obra más completa sobre la materia, Tratado de semiótica general, publicada en 1975.
– Ver en Hechos de Hoy, Fallece Nelle Harper Lee, Premio Pulitzer por Matar un ruiseñor.
– La semiología o semiótica es la disciplina que estudia el signo y aborda la interpretación y producción del sentido, pero no trata el significado (que es abordado por la semántica), ni las denominaciones, incluyendo en estas las verbales (estudiadas por la lexicología, la lexicografía y la onomástica) y las no verbales (que estudian la simbología, la iconografía y la iconología).
La semiología analiza los fenómenos, objetos y sistemas de la significación, de los lenguajes y de los discursos y los procesos a ellos asociados (producción e interpretación). Toda producción e interpretación del sentido constituye una práctica significante, un proceso de semiosis que se vehiculiza mediante signos y se materializa en textos.




