El presidente de la comisión gestora del PSOE, Javier Fernández, aseguró que los socialistas no tienen "nada que hablar" con los partidos independentistas catalanes, no solo porque exista una resolución del Comité Federal que lo impida, sino también porque no cree que fuera posible un acuerdo con ello.
Además, en su primera comparecencia en Ferraz, anunció que reunirá al Consejo de Política Federal antes de convocar al Comité Federal, para intentar pactar una "opinión colegiada" sobre cómo evitar unas terceras elecciones.
"Tengo pensado convocar al (antiguo) Consejo Territorial, donde están todos los secretarios generales para intentar una opinión colegida y ver lo que ellos proponen", avanzó Fernández en su primera comparecencia en Ferraz.
Tras dicha reunión, sería cuando la gestora convocaría un nuevo Comité Federal, que deberá decidir si mantiene en vigor la resolución que desde el pasado 28 de diciembre impide a los socialistas facilitar "por activa o por pasiva" un gobierno del PP.
Al mismo tiempo y tras descartar que el comité se vaya a reunir esta semana, Fernández reconoció que "hay poco tiempo", ya que el 31 de octubre se convocarían automáticamente los comicios, pero se ha mostrado partidario de "utilizarlo" para intentar "bajar la tensión" que se vive en el seno de su partido.
Respecto a un posible acercamiento a los partidos independentistas, el líder de la gestora del PSOE subrayó que "siempre he sido muy escéptico sobre este asunto".
Eso sí, Javier Fernández aseguró que "de momento" no han hablado de celebrar reuniones con los líderes de otros partidos, no descartó, sin embargo, hacerlo más adelante, y apuntó que, si Rajoy le llama, se reunirá con él.
Sin embargo, remarcó que, aunque nunca fue partidario de "acuerdo de gobierno que incorporara de alguna forma a los partidos independentistas", menos se lo parece ahora, "cuando vemos en Cataluña que se procura por esos partidos la desconexión del estado y a la vez se desconectan ellos de la ley y el derecho".
Tras considerar "inviable" y "absolutamente descartable" esa vía para evitar unas terceras elecciones, admitió que el caso del PNV es distinto y que la posición de dicho partido "no tiene nada que ver" con la de los independentistas catalanes.




