Una escena política agitada en Madrid en todas las direcciones. ¿Se retirará en el último momento Mariano Rajoy? Es el rumor de la dama que viene. ¿Habrá un presidente no diputado? Se trata del segundo runrún. Felipe González hizo revelaciones impotantes en su viaje a Sao Paulo.
Mariano Rajoy ha decidido aplazar sus contactos con Pedro Sánchez. Hay nervios en el Partido Popular y temor a un escenario de nuevas elecciones (ver en Hechos de Hoy, Ciudadanos insiste en el pacto de PSOE y PP, con el mayor avance de Rivera). A la vez, el Partido Socialista (PSOE) está sacudido por la operación Pulpo. La investigación de la corrupción política cerca al lídel socialista en Galicia, José Ramón Gómez Besteiro.
El Congreso de los Diputados navega por las aguas inciertas de una investidura fallida, un Gobierno en funciones y la tentación de utilizar cualquier punto de fricción para lanzar mensajes electorales. En este escenario Pedro Sánchez tensó la relación con Mariano Rajoy por la crisis de los refugiados. El presidente del Gobierno en funciones y líder del PP aplazó su plan de acercamiento y diálogo directo.
El Rey Felipe VI sigue el minuto la situación con una agenda exterior cancelada. Espera, y desea, que surja un entendimiento político. A la prueba que supone el caso Nóos, y que sentó en el banquillo a la Infanta Cristina de Borbón, se sumó el caso López Madrid con sus mensajes a través de móviles.
Para la Reina Letizia ha supuesto una amarga prueba. Y para el Rey Felipe VI un disgusto personal y aviso a la vez de la necesaria soledad de la Corona ante amigos peligrosos. Javier López Madrid, exCEO del grupo constructor Villar Mir, pertenece a ese grupo.
Sobre la situación del momento, y los escenarios que se perfilan, Felipe González hizo importantes precisiones en Sao Paulo. Allí inauguro la cátedra de gobernanza latinoamericana de la Universidad de Sao Paulo (USP) y rompió su silencio sobre los dos rumores en Madrid.
Dejó claro de forma rotunda que unas nuevas elecciones serían un fracaso Y a la vez aseguró que no será el tapado ni estará frente de una operación de consenso. Es decir, que no volverá a la mesa del Consejo de Ministros de La Moncloa.
Felipe González mantiene la tesis acertada de que Mariano Rajoy se equiviocó al no negocar un pacto con Ciudadanos que hubiera representado un apoyo de 163 escaños. Y que no debió de declinar, un error que le eliminó y dejó fuera aunque el presidente en funciones aún no lo haya admitido.
Para Felipe González el verdadero debate está en si Mariano Rajoy debe segur o poner definitivamente el punto final a su carrera. Lo logico, y es sentimiento que se va abriendo paso en sectores del Partido Popular, hubiera sido dejar en otras manos acometer la sesión de investidura que hubiera podido alumbarse en la segunda votación (con mayoría de síes).
¿Puede ser la opción al final de Soraya Sáenz de Santamaría, la número dos en la lista de Madrid. Es una incógnita. Por lo pronto, Felipe González si está convencido de que no debe haber una operación Monti en España ni una solución a la griega como sucedió en Atenas en 2010 al ser sustituido el primer ministro electo por el gobernador del Banco Central de Grecia.
Para Felipe González la abdicación de Juan Carlos I en su hijo, Felipe VI, abrió un tiempo nuevo. Considera por tanto que ningún representante (léase él mismo) de la vieja política debe volver al primer plano.






