El FC Barcelona se proclamó campeón de la Supercopa de Europa tras imponerse al Sevilla FC (5-4) en la final disputada en el estadio Boris Paichadze Dinamo Arena de Tiflis, en la que dos goles de falta directa de Lionel Messi remontaron el duelo (ver en Hechos de Hoy, Neymar se pierde la Supercopa de Europa y de España por paperas).
El Sevilla FC comenzó mandando. Un gol de Pedro Rodríguez en la segunda parte de la prórroga dio el título a los de Luis Enrique.
Lionel Messi fue el antídoto perfecto al gol tempranero de su compatriota Éver Banega, que ejecutó a la perfección una falta al borde del área azulgrana ante la que el guardameta Ter Stegen no reaccionó (min.3). Messi igualó la contienda en el minuto 7 y puso por delante al FC Barcelona al cuarto de hora, con un espectacular tanto de falta desde 35 metros.
Rafinha Alcántara, sustituto de Neymar en el once, aprovechó al borde del descanso un pase de Luis Suárez para hacer el tercero. Ya en la segunda parte, en el minuto 52, Busquets sirvió un buen balón al uruguayo, que no falló solo ante el portero.
La respuesta del Sevilla FC llegó cuatro minutos después, tras un centro de Vitolo al segundo palo que cabeceó adentro José Antonio Reyes. Ya en el 71, el francés Kevin Gameiro anotaba el tercero de los sevillistas y hacía creer en la remontada. Y lo logró en el 80, cuando Konoplyanka sacaba provecho de un centro de Ciro Immobile.
Tuvo que salir Pedro Rodríguez, cuyo futuro parece lejos del FC Barcelona, para, como en la edición de 2009 ante el Shakhtar, hacer el tanto de la victoria en la segunda parte de la prórroga (min.114).




