Sin un sólo tiro, y sólo con la intimidación, Vladimir Putin respondió a la caída de la caída de Víktor Yanukóvich en Ucrania con la toma del poder en Crimea. Ha sido la estrategia del cinismo y la hipocresía. En Berlín, según círculos oficiales, y en informaciones recogidas por Hechos de Hoy, se considera muy difícil que pueda revertirse esta situación.
Por su parte Vladímir Putin fue informado del deseo de la república autónoma ucraniana de Crimea de incorporarse a la Federación Rusa. Lo anunció el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. En la capital de Crimea, Simferópol, en un ambiente de ebullición y confusión, el Parlamento aprobó la incorporación a Rusia y convocó un referéndum para refrendar la decisión que se celebrará el 16 de marzo.
Todo sucedió rápidamente. La sesión a puerta cerrada del Parlamento se convocó tras asentarse un Gobierno fiel a a Moscú, encabezado por Serguéi Axiónov. Soldados sin insignias, grupos de élite, que insisten en mantener su anonimato -aunque se apunta a tropas de infantería de marina y paracaidistas rusos- vigilaron la sede de la Cámara mientras se adoptaban las decisiones políticas.
Crimea tiene una población dos millones de personas, de las que el 60% son rusos, el 26% ucranianos y el 12% tártaros, favorables a mantener la región dentro de Ucrania. Las nuevas autoridades de Kiev no reconocen al Gobierno de Simferópol, que a su vez sigue considerando como el presidente de Ucrania a Víktor Yanukóvich, refugiado en Rusia.
Serguéi Axiónov prometió que dará "sueldos europeos" a los militares ucranianos que decidan jurar lealtad al pueblo de Crimea, informó la agencia RIA Novosti. Anunció también que de las 34 unidades que tienen las Fuerzas Armadas de Ucrania emplazadas en Crimea, 23 han jurado fidelidad al nuevo gobierno. Axiónov confirmó además que más de 5.500 militares habían desertado del Ejército de Ucrania para servir a las autoridades de Crimea.
Por su parte los tártaros de Crimea pidieron una reacción urgente a la comunidad internacional ante la decisión del Parlamento de incorporarse a Rusia. La decisión "la tomaron unos locos", dijo Refat Chubárov, líder de los tártaros de Crimea.
Para comprender la velocidad de los acontecimientos, y la estrategia de Vladimir Putin, es importante el dato de que el refréndum para sellar la unión con Rusia se ha convocado para el domingo 16 de este mismo mes de marzo. El primer ministro ruso, Dimitri Medvedev, explico en Moscú que se dará rápidamente la nacionalidad rusa a ciudadanos extranjeros o apátridas. La única condición es que el ruso sea su idioma materno.




