El tren accidentado en Galicia llevaba una velocidad excesiva cuando se produjo el accidente que causó la muerte a cuatro personas y heridas de diversa consideración a decenas de ellas. Así lo ha confirmado el perito judicial Carlos Carballeira designado por la Xunta a la salida del juzgado de instrucción número 2 de O Porriño, donde se ha procedido al volcado de los datos de la caja negra.
En el momento del accidente, el tren circulaba a 118 kilómetros por hora, la velocidad máxima en la línea general es de 120 por hora pero el pasado viernes se estaban realizando unos trabajos de mantenimiento que obligaron al convoy a desviarse por una vía secundaria, que tiene limitada la velocidad máxima a 30 kilómetros por hora.
Uno de los peritos de la Xunta, que también intervino en el caso Alvia, Juan Carlos Carballeira, lo ha ratificado a las puertas del juzgado de O Porriño, donde esta mañana se procedía a la extracción de datos. "Hemos encontrado datos relevantes", comentó.
El vicecónsul de Portugal en Galicia, Manuel Silva, y fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, señalaron que concluyeron los trámites para identificar el cadáver del maquinista, de nacionalidad portuguesa, cuyos restos mortales serán repatriados.
Fuentes del citado alto tribunal precisaron que están pendientes del volcado de datos de la otra 'caja negra' del tren, que es de la compañía lusa Comboios de Portugal, que operaba conjuntamente esa línea entre Vigo y Oporto.
El siniestro dejó cuatro muertos y casi 50 heridos. El análisis a la información que contiene permitirá conocer datos relativos a distancias, señales o velocidades, pero no a las conversaciones que se pudieron producir en el interior de la cabina.




