El comentario de Rufián. “Es capaz de instaurar 3 días de luto en un Estado aconfesional por la muerte de un Papa pacifista y durante esos 3 días anunciar 10.000 millones de euros más en armas. Sánchez en estado puro. Buen homenaje al primer aniversario de sus 5 días de reflexión”.
Cuando sucedió la tragedia de la DANA, el presidente del Gobierno compareció en La Moncloa junto a las banderas de España y la Unión Europea. Al anunciar la muerte del Papa, lo hizo en el mismo escenario en La Moncloa con la decisión del equipo de comunicación. protocolo y propaganda de Pedro Sánchez de colocar dos crespones negros en las dos banderas.
Inicialmente el equipo de La Moncloa avanzó que el presidente del Gobierno acompañaría al Rey y la Reina en el funeral de Francisco el sábado por la mañana en la Plaza de San Pedro. Un comunicado oficial a última hora de la tarde del martes anunció que no asistiría sin ofrecer más detalles.
En los hechos de hoy, miércoles 23, el presidente del Gobierno dejo también solos a los Reyes en la ceremonia de entrega del premio Cervantes, una de las más solemnes que se celebran en España. El Rey, el premiado y las autoridades acuden vestidos con chaqué y las señoras, con vestido de cóctel.
Hay un hilo conductor en estas ausencias como destacaron diferentes especialistas a Hechos de Hoy.
Dicho de forma cruda, el presidente del Gobiero tiene miedo. No sólo a los abucheos, los insulios y los pitos. Tiene miedo a que le puedan tirar huevos o culquier tipo de objetos. Su equipo de seguridad le advirtió del riesgo de gran abucheo en Alcalá de Henares. Y le advitieron que su seguridad no estaría garantizafa en un acto muy complejo como el de Roma con grave riesgopde ser insultado o agredido con una evacución compleja que hubiera acabado por aruinar su reputación.
El presidente del Gobierno quedó traumatizado con lo sucedido en Paiporta donde su rostro reflejó el pánico a ser linchado. El 3 de noviembre de 2024, Pedro Sánchez tuvo que ser evacuado con Código Rojo. Un presidente del Gobierno desencajado y llevado en vilo con el pavor marcado en su rostro. El miedo a abucheos, insultos e incluso ser agredido le ha dejado marcado desde entonces.





