Un total de 63.719,97 hectáreas forestales han quedado calcinadas por los incendios en lo que va de año en España, lo que supone un 60% más respecto a 2014. La extensión arrasada era un 53% inferior en el primer semestre, pero la ola de fuegos de julio y los primeros días de agosto ha disparado la extensión forestal quemada.
Según los datos provisionales proporcionados por las comunidades autónomas al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, entre el 1 de enero y el 9 de agosto de este año han quedado abrasadas 63.719,97 hectáreas forestales, lo que supone 23.821,25 más que en el mismo periodo del año pasado (un 60% más).
En lo que va de año se han producido 7.819 siniestros, de los cuales 2.344 fueron incendios (que arrasaron al menos una hectárea de superficie) y 5.475 conatos (con menos de una hectárea quemada). De la superficie arrasada por el fuego hasta el 9 de agosto de este año, que supone el 0,231% del territorio nacional, un total de 9.031,12 hectáreas corresponden a vegetación herbácea (pastos y dehesas) y el resto a vegetación leñosa, concretamente 33.402,05 hectáreas de matorral y monte abierto, y 21.286,80 de superficie arbolada.
Zonas geográficas
El noroeste de España (Asturias, Cantabria, Galicia, País Vasco y las provincias de León y Zamora) concentró un 45,73% de los incendios y conatos forestales, en tanto que el resto de siniestros se repartieron entre las comunidades interiores (las provincias de las comunidades autónomas no costeras, salvo León y Zamora), con un 36,10%; el área mediterránea, con un 17,26%, y Canarias, con un 0,92%.
En cuanto a la superficie forestal abrasada, la mayoría corresponde a las comunidades interiores (43,70%), seguida del noroeste (30,91%), el área mediterránea (25,23%) y Canarias (0,15%). Además, las comunidades interiores registraron la mayoría de la superficie arbolada calcinada (41,52%), por delante del noroeste (29,88%), el área mediterránea (28,47%) y Canarias (0,14%).
Cambio de tendencia
El pasado mes de julio se produjo un cambio de tendencia porque la superficie forestal quemada en el primer semestre era siempre inferior a la de la misma fecha de 2014.
Así, 2015 comenzó con un descenso del 60,8% en la superficie forestal abrasada por las llamas durante el mes de enero en comparación con ese mes del año anterior y los datos positivos continuaron en febrero (-76,7%), marzo (-59,9%), abril (-69,2%), mayo (-54,2%) y junio (-53,1%).
Sin embargo, los incendios de julio dieron la vuelta a la estadística hasta el punto de que la extensión forestal calcinada superó por primera vez la del año pasado a mediados del mes pasado y ahora supera en un 60% la de 2014.




