Comenzó la cuenta atrás de lo que es una gran incógnita. ¿Cuándo acabará este órdago soberanista? ¿Cómo será su sentencia final cuando irrumpió en el viaje de Mariano Rajoy a Estados Unidos y causa ya alarma económica?
En el Parlamento de Cataluña se oficializó el primer acto de la agenda de Artur Mas y Oriol Junqueras convertida al final en un frente soberanista (Convergència i Unió, Esquerra Republicana de Catalunya, Iniciativa per Catalunya y Candidatura d´Unitat Popular). La estrategia pasa por pedir al Gobierno de Mariano Rajoy el traspaso de las competencias para realizar un referéndum por la vía del artículo 150.2 de la Constitución. Mariano Rajoy (Gobierno y PP) y Alfredo Pérez Rubalcaba (Oposición y PSOE) lo han rechazado.
En el horizonte inmediato se va a presentar en forma de proposición de ley al Congreso de los Diputados el texto aprobado por el Parlamento de Cataluña. El debate no será inmediato. Al menos, no se celebrará en los dos próximos meses. Pero paralelamente Artur Mas va a preparar todo para la consulta. Se vislumbra por tanto nuevo forcejeo en el Tribunal Constitucional.
Artur Mas prepara a la vez la opción de convocar unos comicios plebiscitarios con la independencia de Cataluña como único gran asunto. …¿Y después? Mariano Rajoy no se está dando cuenta, desde la perspectiva de Madrid, de la tremenda polarización de la sociedad catalana, a todos los nievles, incluso en las propias familias, con los independentistas frente a los españolistas. El drama es asistir en directo a esta escalada y toma de posiciones con ausencia de diálogo y actitudes y gestos hacia un gran pacto como se ha reclamado recientemente con acierto (asunto que destacó Hechos de Hoy) por el presidente de La Caixa.
No se trata de que el presidente del Gobierno hable de una Constitución en la que cabemos todos. Es necesario que ejerza un liderazgo y abra un diálogo. No es una cuestión de partidos sino de Estado. O dicho de manera más cruda, de falta de afectos, sentido común, respeto, convivencia y civilización. ¿No lo puede comprender el presidente del Gobierno? ¿Prefiere asistir sin pestañear a guerra de portazos? ¿Es el bombero que llega con la manguera cuando quedan sólo las brasas?




